jueves, 23 de febrero de 2017

SCREAM QUEENS




                                Ficha técnica


Título: Scream Queens 
Guión: Ryan Murphy, Brad Falchuk, Ian Brennan
Director: Ryan Murphy, Brad Falchuk, Ian Brennan, Michael Uppendahl, Barbara Brown
Año: 2015
País: Estados Unidos
Temporadas: 2
Reparto: Jamie Lee Curtis, Emma Roberts, Oliver Hudson, Lea Michele, Abigail Breslin, Nick Jonas, Keke Palmer, Ariana Grande, Skyler Samuels, Diego Boneta, Breezy Eslin, Liucien Laviscount, Billie Lourd, Niecy Nash, Brianne Howey, Charisma Carpenter, John Stamo
Productora: Twentieth Century Fox Television, Ryan Murphy Productions
Fotografía: Michael Goi
Género: Terror. Comedia


En la hermandad universitaria Kappa Kappa Tau muere una chica al dar a luz a gemelos. Veinticinco años después empiezan a ocurrir una serie de asesinatos en la hermandad a manos de los gemelos como venganza por la muerte de su madre. En la segunda temporada, la serie narra una historia similar en la que se encuentran las supervivientes de los asesinatos de Kappa Kappa Tau de cara con otro asesino que busca venganza por la muerte de su padre treinta años antes en un hospital que acaba de reabrir sus puertas.


El overpromise de Ryan Murphy y Brad Falchuk

Para los fans de American Horror Story, Scream Queens era una nueva oportunidad de disfrutar del trabajo de Ryan Murphy y de Brad Falchuk. Las expectativas eran un buen guión, una trama original que superara a las series de ficción a las que el público está acostumbrado y una historia que trabajara la temática del terror a la manera que los creadores nos tenían acostumbrados. Sin embargo, desde el inicio de la primera temporada todas estas expectativas se desvanecen. En esta nueva serie los creadores han pasado de crear un hito en la ficción televisiva con American Horror Story a recurrir a los clichés más explotados y más rechazados por el público de este género con Scream Queens.

Esta serie plantea una trama poco trabajada y un guión demasiado plano con unos giros que no conducen a ninguna parte. Con la trama se deja patente que los creadores de la serie han querido llegar a otro sector del público, un público mucho más joven, a través de una historia establecida en el ambiente de las hermandades universitarias de América. Los personajes en su mayoría son jóvenes, muy planos, sin un trabajo profundo en su diseño. Estos personajes exponen los tópicos establecidos por parte del cine comercial americano de las últimas décadas, tanto dentro del género de terror como de la llamada comedia americana. Tenemos a la chica popular junto con el chico popular, a los novatos, a las chicas que no encajan, a las que aspiran a que la chica popular les dirija la palabra… Todos estos personajes con un tono muy caricaturesco tanto en sus diálogos como en sus interpretaciones. 

En general, toda la serie tiene un toque cómico y un tono de parodia hacia el género de terror cinematográfico que, en ocasiones, recuerda a otras obras que mantienen estos elementos tanto en la escritura del guión como en la realización y las interpretaciones, como el caso de Scary Movie.


American Horror Story vs Scream Queens

A pesar de lo diferentes que son ambas obras de Ryan Murphy y Brad Falchuk, entre ellas se pueden establecer algunos elementos en común, aunque en ningún caso esto contribuye a mejorar la segunda serie.

Por un lado, en el terreno de los personajes se respetan algunas cuestiones tales como el papel que ejercía a lo largo de la serie Jessica Lange, en el caso de Scream Queens de la mano de Jamie Lee Curtis, que interpreta en ambas temporadas a la decana Munsch. Este papel representa la autoridad dentro de la serie y esta presente en ambas temporadas en Scream Queens, y en la mayoría de ellas en el caso de American Horror Story. También se mantiene parte del reparto, como es el caso de Emma Roberts. Sin embargo, el diseño de personajes es mucho menos exhaustivo en Scream Queens donde se aporta además el tono caricaturesco que no estaba presente en American Horror Story, donde los personajes contaban con una trasfondo que explicaba perfectamente su psicología y sus actos.

Por otra parte, la estructura de la serie. Aquí los creadores han abandonado la estructura basada en temporadas independientes y han construido una trama estándar que permanece a lo largo de las temporadas. En la segunda temporada de Scream Queens se narra la vida de los mismos personajes que en la primera después de haber descubierto al asesino y haber encarcelado a las responsables. Las tramas de ambas series solo guardan relación en cuanto a la temática del miedo, que sigue estando presente, aunque llevada a cabo de una forma totalmente distinta.

A partir de aquí se pueden establecer infinidad de diferencias entre ambas obras, desde el tono en el que está realizada la serie hasta las historias vacías y explotadas hasta la saciedad que narra.

Desde luego, este no ha sido en ningún caso un acierto por parte de los creadores después de haber colocado el listón tan alto con American Horror Story.

jueves, 16 de febrero de 2017

AMERICAN HORROR STORY




                               Ficha técnica

Título: American Horror Story
Guión: Ryan Murphy, Brad Falchuk, James Wong, Tim Minear, Jennifer Salt, Jessica Sharzer, Douglas Petrie, John J. Gray, Ned Martel, Akela Cooper
Director: Ryan Murphy, Brad Falchuk, Alfonso Gómez-Rejón, Bradley Buecker, David Semel, Michael Uppendahl, Tim Hunter, Miguel Arteta, John Scott, Michael Lehmann, Michael Rymer, Jeremy Podeswa, Howard Deutch, Anthony Hemingway, Loni Peristere, Michael Goi, Jennifer Chambers Lynch, Marita Grabiak, Nelson Cragg
Año: 2011
País: Estados Unidos
Temporadas: 6
Reparto: Dylan McDermott, Jessica Lange, Frances Conroy, Taissa Farmiga, Sarah Paulson, Evan Peters, Jamie Brewer, Kate Mara, Zachary Quinto, Morris Chestnut, Lily Rabe, Matt Ross, Christine Estabrook, Bodhi Schulz, Kai Schulz, James Cromwell, Adam Levine, Jenna Dewan, Lizzie Brocheré, Chloë Sevigny, Joseph Fiennes, Mark Consuelos, Chris Zylka, Jensen Ackles, Ian McShane, Naomi Grossman, Angela Bassett, Kathy Bates, Ben Woolf, Danny Huston, Alexander Dreymon, Lucy Faust, Kurt Krause, Patti LuPone, Sir Maejor, Starlette Miariaunii, Emma Roberts, Gabourey Sidibe, Michael Chiklis, Finn Wittrock, Patti LaBelle, Jyoti Amge, Erika Ervin, Mat Fraser, Rose Siggins, Wes Bentley, Matt Bomer, Lady gaga, Cheyenne Jackson, Richard T. Jones, Naomi Campbell, Mare Winningham, Cuba Gooding Jr, Leslie Jordan, Jacob Artist, Andre Holland, Adina Porter
Productora: Ryan Murphy Productions, Brad Falchuck Teley-Vision, 20th Century Fox Television, FX Network, Brad Falchuck Teley-Vision
Fotografía: Christopher Baffa, Michael Goi, Jesse M Feldman
Música: James S Levine, Mac Quayle
Género: Terror


El género de terror

American Horror Story es una serie de televisión creada en el año 2011 por Ryan Murphy y Brad Falchuk, y emitida en la cadena FX. American Horror Story se concibe como una serie de temporadas independientes, en cada una de las cuales se desarrolla una historia con la temática del terror como principal elemento y como nexo de unión entre las distintas temporadas.


Un antes y un después

Además de funcionar como un imán para la mirada del espectador, de enganchar a través de la maravillosa psicología de cada uno de sus personajes, y de deleitar con cada uno de sus diálogos, American Horror Story también supone un antes y un después en el terreno de la ficción televisiva atendiendo principalmente a dos elementos. En primer lugar su estructura, basada en temporadas independientes que se conciben como historias con su propio principio y final. Hasta este momento no se había concebido una serie que no tuviese un nexo de unión en la trama entre la primera y la última temporada. En American Horror Story cada temporada narra una historia totalmente diferente a la que le precede, con sus propios personajes, escenarios y giros argumentales. El único punto en común es la temática del miedo. Y con respecto a este elemento se encuentra la segunda novedad que incorpora esta serie a la ficción televisiva. El miedo. Un género castigado en el terreno cinematográfico a partir de la década de los noventa, donde se pueden encontrar pocos ejemplos que estén a la altura del terror que se trabajaba en otras épocas, al menos en el terreno del cine comercial. Con American Horror Story vuelve el género de terror en estado puro, el terror trabajado a través de la psicología, diseñado a la perfección en el comportamiento de cada uno de los personajes que conforman la trama. A través de los tópicos del terror como fantasmas, brujas, asesinos enmascarados y leyendas del pasado, se consigue crear un trama perfectamente construida de principio a fin en cada una de sus temporadas. Unas tramas que a pesar de estar construidas sobre clichés son capaces de acabar con ellos. Los tópicos sobre el género de terror ponen fin a lo que ha caracterizado al cine de terror en las últimas décadas y abren paso a una nueva forma de concebir este mundo de ficción tanto en cine como en televisión. 


Roanoke

A lo largo de toda la serie se puede ver como están perfectamente trabajados cada uno de los elementos que hacen que American Horror Story se constituya como una gran serie de terror. El diseño de los personajes, el trabajo de caracterización, el guión, la escenografía… Y la realización, terreno en el que en la sexta temporada se avanza un paso más. Con Roanoke, la sexta temporada, se introduce un nuevo elemento, la estética de falso documental, que en las últimas décadas ha tenido lugar en obras como Rec o Paranormal Activity. Al introducir la estética de falso documental se acrecenta la sensación de realidad, lo que hace que el factor miedo dentro de la ficción adquiera mayor presencia. 

Aquí no solo se juega con la psicología de unos personajes de ficción, sino que se muestra la sensación de miedo a través de personajes que se presentan como reales a través del falso documental.

En pocas palabras, American Horror Story es una de esas series que marcan un hito en la historia de la televisión y que consigue quedarse en la mente de los espectadores temporada tras temporada. Tras Roanoke, los espectadores deben esperar un año más hasta el estreno de la séptima temporada. Con ella parece que los creadores se han tomado la libertad de salir de la zona en la que han estado trabajando en las temporadas anteriores, y basarán la séptima temporada en una temática más actual y social, la realidad política de los últimos años.

domingo, 22 de enero de 2017

TWIN PEAKS


                             Ficha técnica



Título: Twin Peaks
Guión: David Lynch, Mark Frost, Scott Frost, Harley Peyton, Robert Engels, Barry Pullman, Tricia Brock
Director: David Lynch, Mark Frost, Lesli Linka Glatter, Caleb Deschanel, Duwayne Dunham, Tim Hunter, Todd Holland, Tina Rathborne, Diane Keaton
Año: 1990
País: Estados Unidos
Episodios: 30
Reparto: Kyle MacLachlan, Sheryl Lee, Miguel Ferrer, Lara Flynn Boyle, Michael Ontkean, James Marshall, Sherilyn Fenn, Dana Ashbrook, Mädchen Amick, Richard Beymer, Ray Wisem Peggy Lipton, Joan Chen, Harry Goaz, Eric Dare, Kimmy Robertson, Jack Nance, Everett McGill, Piper Laurie, Wendy Robie, Chris Mulkey, Ian Buchanan, Heather Graham, Michael Horse, Russ Tamblyn, Kenneth Welsh, David Patrick Kelly, Maty Jo Deschanel, Catherine E. Coulson, Warren Frost, David Lynch, David Duchovny, Billy Zane, Ted Raimi, Jane Greer, Michael J Anderson
Productora: Lynch/Frost Productions, Propaganda Films, Spelling Enterteiment, Twin Peaks Productions, ABC
Fotografía: Frank Byers
Música: Angelo Badalamenti, David Slusser
Género: Ciencia Ficción. 


La huella de David Lynch

Twin Peaks es una serie emitida en la cadena ABC entre los años 1990 y 1991. Desde el primer episodio se intuye en la estética y la narrativa la huella de David Lynch, creador de la serie junto a Mark Frost, ambos directores de la tercera temporada que se estrenará en 2017, veinticinco años después de su final. David Lynch es un aclamado director con una amplia trayectoria en cine y televisión. Sus obras son fácilmente reconocibles tanto estética como narrativamente. En ellas crea una atmósfera peculiar y claramente identificativa de su trabajo como director, una atmósfera que juega con lo abstracto y que en ocasiones puede resultar tan fascinante como difícilmente comprensible, pero que hace de David Lynch uno de los directores más reconocidos de las últimas décadas. Mark Frost también cuenta con una amplia trayectoria como director y guionista en cine y televisión, en cuya carrera destaca su trabajo en Twin Peaks y como guionista en Los cuatro fantásticos.

Twin Peaks es una pequeña localidad de Estados Unidos en la que todo empieza a complicarse con el hallazgo del cadáver de Laura Palmer. Para resolver el crimen es enviado al pueblo el agente de FBI Dale Cooper (Kyle MacLachlan). Lo que empieza como un caso de asesinato pronto se mezcla con una atmósfera sobrenatural que envuelve a todo el pueblo.

Excentricidad

Twin Peaks es una serie con una narrativa y una estética estridentes, innovadoras y complejas. Es una obra de extremos, como cualquiera de las obras de David Lynch. Esta serie puede dejar al espectador pegado a la pantalla o puede crear un gran rechazo por la complejidad de la trama, no tanto en el fondo sino en la forma, en ocasiones demasiado alejada de la realidad, que pueden distraer la atención de la historia. 

En principio, el argumento de Twin Peaks se basa en una historia simple de homicidios en un pequeño pueblo de Estados Unidos. Y para romper esa simplicidad llega el trabajo de David Lynch, entre otros, como guionista y director. El giro que convierte este argumento en una historia llena de detalles excéntricos que la alejan de cualquier thriller realizado en la ficción televisiva hasta ese momento llega con  algunos elementos claves en su escritura. En primer lugar, el guión, que cuenta con diálogos entre los personajes con una gran carga expresiva, que hace ver en pocas palabras el perfil atópico de cada uno de ellos. Unos diálogos escogidos a la perfección para mostrar la naturaleza de los habitantes de Twin Peaks y la evolución de los hechos que allí suceden. En segundo lugar, el diseño de los personajes, unos personajes cuyos actos y personalidad escapa a toda lógica, pero que se encuentran perfectamente asentados dentro del imaginario de Twin Peaks, y que logran dotar de un ritmo frenético la historia. En tercer lugar, y de la mano de lo dicho anteriormente, la magnífica interpretación de los actores. El elenco seleccionado para esta serie no podía ser otro teniendo en cuenta la particularidad de los personajes a los que interpretan cada uno de los actores. Destaca el trabajo de Kyle Maclachlan, el agente que llega a Twin Peaks con una personalidad embriagadora y un método de trabajo poco empírico tratándose de un agente especial del FBI. En el extremo contrario se encuentra Miguel Ferrer, que da vida al forense Albert, una persona metódica, con ninguna habilidad social y obsesionado con la meticulosidad y perfección en su trabajo. Cada uno de los personajes que componen esta serie reúnen características que hacen a los habitantes de Twin Peaks resulten cautivadores a los ojos del espectador, y que crean un punto de conexión y de identificación con él a pesar de su lejanía con el imaginario social al que estamos acostumbrados.

La vuelta de Twin Peaks

Twin Peaks es una serie con una gran calidad en todos sus elementos y que ha logrado la fidelidad de sus espectadores hasta esperar la tercera temporada durante veinticinco años. Pero resulta difícil explicar el poder que Twin Peaks despierta en el público. Lo que comienza como algo simple se vuelve cada vez más complejo con el paso de los capítulos, acumulando un sinfín de detalles inexplicables en una historia que camina, en ocasiones da la sensación que sin un rumbo bien definido, hacia lo abstracto y lo sobrenatural configurando un final imposible de reconducir hacia el entendimiento. Con la evolución de la serie resulta complicado establecer una línea de comprensión a lo largo de las dos temporadas iniciales. 

Es una serie en la que, en ocasiones, no hay que invertir un mayor esfuerzo en la total comprensión de los hechos de una forma lógica, sino que el espectador debe sumergirse en el universo Twin Peaks, dejar que la estética y la narrativa de la serie y que cada uno de los personajes entren en la mente y nos guíen a través de la ficción.

Tras el final de la segunda temporada, hace ya veinticinco años, los espectadores están ansiosos por conocer como continuará la historia. La tercera temporada ha sido realizada en su totalidad por David Lynch y Mark Frost, los creadores de la serie. Ahora la serie debe tener en cuenta que su público ha crecido durante estos veinticinco años, y deberá adaptar la trama para poder cautivarlos de nuevo.

viernes, 23 de diciembre de 2016

BLACK MIRROR





                                      Ficha técnica

Título: Black mirror
Guión: Charlie Brooker, Kanak Huq, Jesse Armstrong, Michael Schur, Rashida Jones, William Bridges
Director: Otto Bathurst, Euros Lyn, Brian Welsh, Owen Harris, Carl Tibbetts, Bryn Higgins, Joe Wright, Dan Trachtenberg, James Watkins, Jacob Verbruggen, James Hawes
Año: 2011
País: Reino Unido
Episodios: 12
Reparto: Rory Kinnear, Lydia Wilson, Anna Wilson-Jones, Daniel Kaluuya, Jessica Brown Findlay, Toby Kebbel, Jodie Whittaker, Tom Cullen, Amy Beth Hayes, Hayley Atwell, Domhnall Gleeson, Leonora Crichlow, Tuppence Middletn, Daniel Rigby 
Productora: Zeppotron. Netflix.
Fotografía: Jake Polonsky, Zac Nicholson, Damian Bromley, Gustav Danielsson, Seamus McGarvey, Mike Spragg, Bear McCreary, Tim Maurice-Jones, Lukas Strebel, Ruben Impens
Música: Stephen McKeon, Stuart Earl, Vince Pope, Jon Opstad, Anthony Genn, Martin Slattery, Max Richter, Aaron Morton, Alex Heffes, Martin Phipps, Ben Salisbury, Geoff Barrow 
Género: Ciencia Ficción. Tecnología. Distopía.


Distopía

Black Mirror es una serie de televisión con una estructura de capítulos independientes entre sí, cada uno con diferente trama y personajes, conectados por un hilo común: las consecuencias del avance tecnológico en la sociedad. La serie se estrena en el año 2011 de la mano de Zeppotron con tres capítulos que conforman la primera temporada. Hasta el estreno de su tercera temporada en 2016 la serie sufre algunos cambios reseñables, como el cambio de Zeppotron a Netflix y la estructura de sus temporadas, las dos primeras con tres capítulos cada una y la tercera con seis capítulos.

En la serie trabajan directores y guionistas con cierta trayectoria y prestigio dentro del sector audiovisual. La mayoría de capítulos están guionizados por Charlie Brooker, un cómico británico con una amplia trayectoria como guionista en televisión. Cada capítulo se realiza bajo la dirección de un gran elenco de directores, entre los que se puede destacar la llegada al comienzo de la tercera temporada de Joe Wright, director de Atonement y Pride and Prejudice; y Dan Trachtenberg, con una amplia carrera en televisión y publicidad. Desde el comienzo de la serie en 2011 también destacan la dirección de profesionales con una carrera consolidada en el terreno de las series de ficción como Euros Lyn, director de varios capítulos de la reconocida serie Doctor Who.

Black Mirror narra en forma de predicción distópica y a través de diferentes tramas y personajes cuáles son las consecuencias que en un futuro puede conllevar el uso masivo y desmesurado de la tecnología. Cada capítulo muestra cómo podría llegar a ser la sociedad futura si la tecnología se introduce de una forma agresiva en los diferentes  ámbitos de la vida cotidiana.

Una de las novedades que introduce Black Mirror en el mapa de las series de ficción, junto con la temática, es su estructura. La serie se divide en episodios independientes entre sí, que desarrollan historias que nacen y acaban sin extenderse al resto de episodios. El único hilo común que hace que los diferentes episodios se consideren parte de una serie es el trasfondo de la trama. Aunque cada uno de los capítulos narra relatos totalmente dispares, todos muestran a través de diferentes hechos hacia dónde nos podría llevar el vertiginoso desarrollo tecnológico en la sociedad moderna. Este tipo de estructura con tramas independientes es una pauta que se está repitiendo en los últimos años en las nuevas producciones de ficción, incluso ha llegado a darse el caso de series de este tipo en la ficción española. Aunque el caso de Black Mirror es el más atrevido y arriesgado, ya que en otros casos, como American Horror Story, nos enfrentamos a temporadas independientes en la que sí que hay un numero de episodios que conforman la temporada que están relacionados entre sí, y cuya trama se desarrolla desde el primero hasta el último de los capítulos. Además, aunque con cada nueva temporada comenzamos una nueva historia con nuevos personajes, sí que encontramos elementos comunes como el elenco de actores e incluso algunas tramas que se entrecruzan, como en el caso de las temporadas Asylum y Freak Show. 

Esta propuesta narrativa resulta atractiva, sobre todo teniendo en cuenta el tipo de espectador con un ritmo de vida frenético y con tiempo limitado al que se enfrenta la ficción en la actualidad. Pero también supone un arma de doble filo, y especialmente teniendo en cuenta la temática de esta serie. El hacer de cada capítulo una historia diferente supone diseñar una trama y unos personajes desde cero en cada episodio, lo que conlleva una limitación creativa en cuanto a la escritura de guión. No se pueden realizar temporadas de trece capítulos como estamos acostumbrados con esta estructura y dentro de los límites de una temática tan concreta como en el caso de Black Mirror. Esto hace que las dos primeras temporadas de la serie tengan más fuerza y una estructura más sólida con tramas mejor construidas que en la tercera temporada en la que, aunque seguimos encontrando historias atractivas para el espectador, se advierte un cierto agotamiento creativo con el que se ha perdido el impacto que producían en el espectador los primeros capítulos de la serie.


La involución de la sociedad

El punto fuerte de la serie reside en que tiene una trama muy actual. Todo lo que tiene que ver con la tecnología está a la orden del día, y en los últimos años están adquiriendo relevancia los debates acerca de los problemas o las consecuencias que el precipitado desarrollo de la tecnología puede ocasionar en el futuro, problemas sobre todo de carácter social.

Black Mirror construye sus tramas poniendo la atención en la dependencia de la tecnología llevada al extremo. En cada uno de los capítulos se muestra como todo está controlado por la tecnología, desde las relaciones personales a cualquier ámbito dentro la sociedad. Con cada de sus historias, Black Mirror muestra a través del auge de la tecnología el declive de la humanidad.

A lo largo de los doce episodios que conforman la serie encontramos tramas más realistas y actuales que tienen que ver sobre todo con el uso de las redes sociales y el poder que pueden ejercer los mass media, que se alternan con otras más futuristas y extremistas que hablan de cómo puede alterar la tecnología los límites de la ciencia, la medicina o la propia vida.

En cuanto a la estructura y narrativa de la serie cabe hacer un último apunte. En cada capítulo se desarrolla una historia completa y compleja en alrededor de 45 minutos. La complejidad y la cantidad de información que contiene cada episodio hace que no haya tiempo para preámbulos y se presente la trama sin una contextualización, la cual el espectador va descifrando según avanza el capítulo. Esta falta de contexto se intenta compensar en los créditos finales de la serie, que se intercalan con una serie de planos que imita a imágenes de archivo, y que generalmente dan información acerca de lo que sucede con los personajes antes o después de los hechos que narra la trama.

Un adiós a tiempo

Con Black Mirror estamos ante una serie cuya idea inicial fue novedosa y potente, pero que a medida que se ha ido desarrollando ha perdido fuerza en cada una de sus fases. La paranoia que prometía en sus inicios ha ido perdiendo potencia a favor de tramas mucho más dulcificadas, sobre todo a partir de su tercera temporada. Con la llegada de la tercera temporada después de tres años de espera se advierte una perdida de control sobre la serie por parte de los creadores. Quizás tiene algo que ver el cambio de productora. En cualquier caso, en la tercera temporada se advierten cambios injustificados en cuanto a la estructura de la serie, y puede que justificados por el agotamiento creativo en cuanto a las tramas que se desarrollan en los nuevos capítulos. En pocas palabras, han alargado la temporada justo en el momento en el que se han quedado sin historias que contar. A veces un adiós a tiempo es una victoria, y el triunfo de Black Mirror fue alcanzado en 2013 con el final de la segunda temporada.

domingo, 11 de diciembre de 2016

THE SOPRANOS


                                     

                                           Ficha técnica                

Título: The Sopranos
Guión: David Chase, Terence Winter, Mitchell Burgess, Robin Green, Matthew Weiner, Frank Renzulli, Michael Imperioli, Todd. A. Kessier, Diane Frolov, Andrew Schneider.
Director: David Chase, Timothy Van Patten, John Patterson, Allen Coulter, Alan Taylor, Henry Bronchtein, Jack Bender, Steve Buscemi, Daniel Attias.
Año: 1999
País: Estados Unidos
Temporadas: 6
Reparto: James Gandolfini, Edie Falco, Lorraine Bracco, Michael Imperioli, Jamie Lynn Sigler, Robert Iller, Dominic Chianese, Nancy Marchand, Drea de Matteo, Tony Sirico, Aida Turturro, Steve Van Zandt, Steve Schirripa, Dan Grimaldi, Joseph R. Gannascoli, Federico Castelluccio, Steve Buscemi, Joe Pantoliano, John Ventimiglia, Sharon Angela, Frank Vincent, Vincent Pastore, Kathrine Narducci, David Proval, Peter Bogdanovich, Jerry Adler, Jason Cerbone, Vincent Curatola, Arthur J. Nascarella, Paul Schulze, Richard Portnow, David, Margulies, Karen Young, Alla Kliouka Shaffer, Angelo Massagli, Annabella Sciorra, John Fiore, John Heard, Joseph Badalucco Jr, Lola Glaudini, Tony Lip, Louis Lombardi, Matt Servitto, Oksana Lada, Toni Kalem, Paul Herman, Peter Riegert, Tony Darrow.
Productora: HBO
Fotografía: Phil Abraham, Alik Sakharov.
Música: Will Edwards, Ashen Keilyn.
Género: Drama. Mafia.


La obra maestra de Chrissy Moltisanti

The Sopranos es una serie que estrena la HBO a finales de la década de los noventa y que se prolongará hasta el 2007 con seis temporadas. En cuanto a los profesionales que desarrollan los trabajos de guión y dirección, destaca la presencia de Michael Imperioli como guionista de la serie. Imperioli forma parte del grupo de guionistas que desarrolla la idea, pero también da vida a uno de los personajes principales y con más carga emocional de la trama, Christopher Moltisanti. Además, en la serie el personaje de Chrissy Moltisanti es un apasionado del cine, un escritor aficionado de guiones de largometrajes que no encuentra el valor suficiente para cambiar su puesto como capo por un futuro como guionista. Finalmente, su mejor obra, The Sopranos, parece que ha cosechado el mayor de sus éxitos como guionista y actor.

The Sopranos narra las debilidades y los conflictos interiores del futuro jefe de una de las familias pertenecientes a la mafia de Nueva Jersey. Tony Soprano debe compaginar su intento por solucionar sus problemas de autoestima en la consulta de su psicóloga con sus deberes en el crimen organizado.


El payaso triste

The Sopranos es una serie que desde el primer momento nos mantiene hipnotizados a través de su personaje principal, Tony Soprano. La serie juega en cuanto al diseño de personajes a la ambigüedad, al desconcierto en algunas ocasiones en las que el espectador no comprende como pueden convivir en el mismo personaje el lado más humano y vulnerable y el criminal, y a provocar en el espectador algo parecido al síndrome de Estocolmo dejando que este quede totalmente enganchado a un personaje de dudosa moral. 

Según se desarrollan los capítulos se alternan las dos facetas de los personajes principales. Por un lado se nos muestra la vida “profesional”, las relaciones de negocios, el significado y el funcionamiento de la mafia en Nueva Jersey, y el paso entre los que entran a formar parte de la “familia” y los que salen de ella. Por otro lado, conocemos en profundidad sobre todo a los personajes de la familia Soprano a través de las sesiones de Tony con su psicóloga. Estas sesiones son una de las claves en el hilo argumental de la trama, y lo que permite al espectador empatizar con el personaje, llegar a comprenderlo e incluso justificar ciertos comportamientos reprobables, y establecer en la categoría de lo humano a un personaje que en principio parece carecer de escrúpulos y sentido de la ética. Desde el principio el espectador encuentra en la pantalla que el malo también es vulnerable, incomprendido, débil. Pero, además, existen otros elementos en la trama que ayudan al espectador a entender la compleja psique del personaje, y estos son precisamente otros personajes como A. J. Soprano, hijo de Tony, y Christopher Moltisanti, su sobrino. A través de este trío de personajes el espectador puede enfrentarse a los temores de Tony sobre el futuro, y las experiencias vividas en el pasado. En Chrissy Tony ve el futuro de su hijo, pero también se ve a él mismo unos años atrás. Se podría decir que estos tres personajes representan a uno solo en diferentes etapas de la vida.

A través la terapia se presenta un análisis psicológico y de la vida cotidiana de los personajes principales como individuos, pero también como miembros de su pequeña sociedad, en la que tienen que lidiar con sus conflictos internos y cumplir con sus obligaciones como miembros del crimen organizado. Hay una secuencia importante con respecto a esa dualidad entre lo que significa pertenecer a la mafia por encima de cualquier cosa, incluso de los miedos y la inseguridad. Con la escena del nombramiento de Christopher Moltisanti como capo en la tercera temporada, después de ver el camino recorrido por el personaje para llegar hasta ahí, se muestra la integración en la familia casi como un pacto de sangre, algo irrompible por encima de cualquier sentimiento perteneciente a la vida privada. Más adelante, y también de la mano de Christopher Moltisanti, somos testigos de cómo la traición a ese pacto se paga con la vida.

Capítulo 3 Temporada 3. Incorporación de Christopher Moltisanti a "la familia"

Volviendo a la psicología de Tony Soprano, desde el inicio de la serie se presenta un overpromise en cuanto a los resultados de su terapia. Como a se ha mencionado, con esta parte de la trama se nos muestra la cara más humana del personaje, se le disculpan ciertas actitudes y llega a parecer que se produce un cambio en su comportamiento, sus pensamientos y sus emociones. Pero, por el contrario, todo empeora en sus relaciones con el paso de los años. Y cuando legamos al final de la serie, las pautas del inicio permanecen y Tony sigue siendo el mismo, y el espectador se encuentra con él en el mismo punto de partida.


El final de The Sopranos y el impacto de The Black Donnellys

The Sopranos pone de manifiesto las señas de identidad de la mayoría de producciones de series de ficción que lleva cabo la HBO. En esta serie están presentes unas bases en cuanto al diseño de los personajes que se repiten de forma igualmente genuina en otras obras como Six Feet Under.

Con el final de The Sopranos se fue una de las mejores series de la década del 2000, y visto el éxito que había proporcionado la competencia quiso coger el testigo y en el mismo año en que finaliza la NBC estrena la primera y única temporada de The Black Donnellys. Con una trama con algunos nexos de unión con The Sopranos, y un buen diseño de personajes, aunque quizás no tan exhaustivo como el que nos proporcionaron las seis temporadas de The Sopranos, la producción de la NBC no tuvo ni un 20% del éxito que tuvieron Tony y su familia. ¿Por qué? Se pueden analizar diferentes causas, como que el éxito de The Sopranos era demasiado reciente y las comparaciones son odiosas, o que el espectador de la HBO y la NBC no son el mismo, y por lo tanto no se le pueden ofrecer las mismas historias. Pero, dejando patente la genialidad, el éxito y maestría de The SopranosThe Black Donnellys podría haber sido, quizás con un poco más de distancia, una buena sucesora para los fans de la mafia italiana.