martes, 20 de octubre de 2020
domingo, 18 de octubre de 2020
ALGUIEN TIENE QUE MORIR
martes, 13 de octubre de 2020
THE HAUNTING OF BLY MANOR
“…no es una historia de fantasmas. Para nada. Es una historia de amor…”
The haunting of Bly manor es la segunda temporada de la serie The haunting, cuya primera entrega fue The haunting of Hill house. The haunting of Bly manor se basa en la novela de Henry James The turn of the screw y comienza con la llegada de Danni (Victoria Pedretti) a la mansión de Bly como au pair de Flora (Amelie Bea Smith) y Miles (Benjamin Evan Ainsworth). Danni ha llegado a Inglaterra huyendo de sus propios fantasmas, pero en Bly se dará cuenta de que a veces la huida no es la solución.
The haunting of Hill house supuso una vuelta de tuerca a los clichés del género cuya explotación había dado lugar a un deterioro y una infravaloración del propio género en el terreno cinematográfico en los últimos años. En esta primera entrega de la serie la complejidad de la trama trabajada de manera sublime junto con el gran trabajo de realización y de interpretación de los actores dejaron el listón muy alto y unas expectativas dudosamente superables para la segunda parte de The haunting. Así, las comparaciones son odiosas, nos encontramos ante una nueva historia que da un paso atrás en lo conseguido con la primera temporada.
En The haunting of Bly manor nos encontramos con una trama menos compleja y, a pesar de su simplicidad con respecto a Hill house, con algo menos de fluidez a la hora de ensamblar todas las subtramas en el guión. Algunas de estas subtramas aparecen de forma muy abrupta en la trama principal, dando la sensación de no estar cien por cien integradas en la trayectoria de los personajes. Esto se acentúa con el cambio de ritmo que sufre la serie en los últimos capítulos y que no va en concordancia ni con la temática y estilo de la serie ni con el desarrollo de los primeros capítulos. La serie comienza con un desarrollo más bien lento aunque consigue enganchar a la trama y no resulta aburrido o tedioso. Sin embargo, en los últimos capítulos este ritmo sufre una aceleración que, al no encontrar una justificación narrativa bien hilada en el guión, puede dar la sensación de que la construcción del final de la temporada se ha realizado de manera apresurada y poco meticulosa con los detalles.
Sin embargo, aunque esta segunda entrega no haya superado a la primera, algo que era de esperar, guarda algunos de los puntos fuertes de su antecesora y esto hace que mantenga el mínimo de calidad que recibió el espectador de Hill house. The haunting ha conseguido crear una seña de identidad en su manera de narrar las historias de fantasmas y casas encantadas. Estas historias típicas en las obras del género de terror en las manos de Mike Flanagan se vuelven únicas gracias al trabajo de los actores y a la particular forma de Flanagan de jugar con la linealidad temporal de la historia. En Bly manor volvemos a tener bucles temporales de los que se adueña la casa y en los que los personajes quedan atrapados, además de una historia cuya trama principal es narrada prácticamente en orden inverso, dando a conocer el origen de la maldición y de todo lo que sufren sus protagonistas en el último capítulo. Otro de los elementos técnicos clave para contribuir a la buena narración de la historia y la creación de la atmósfera de misterio en la que se sustenta es el sonido. Todos los capítulos cuentan con un diseño de sonido perfectamente elaborado y con un uso de los elementos sonoros que refuerzan la parte visual y hace que quedemos atrapados en la historia.
Contamos con algunos de los actores de la primera entrega interpretando otros papeles que no guardan relación alguna con los personajes de Hill house, al más puro estilo American horror story. Así, en esta nueva temporada volvemos a contar con la magistral interpretación de Victoria Pedretti, Henry Thomas y Oliver Jackson-Cohen.
En The haunting el peso de la trama reside en la psicología de los personajes. Aunque es una serie de misterio y terror, estos dos elementos encuentran su razón de ser en el análisis de la complejidad del alma humana. Esto se hace aún más patente en Bly manor, donde encontramos quizás menos momentos de sobresalto o representación de lo paranormal en favor de unos personajes cuyos fantasmas son sus propias experiencias del pasado. Aquí los personajes quedan atrapados en sus propios traumas y son erróneamente liberados en sus propios recuerdos en un macabro juego cuyo tablero es el laberinto formado por la mente de los protagonistas de la historia.
En resumen, de nuevo nos encontramos ante una casa que se adueña de los momentos vitales de sus protagonistas para mantenerlos atrapados entre sus paredes por toda la eternidad. Pero esta vez, tal como nos confiesa la propia Flora al final de la serie, la maldición no se sustenta solo en una historia de fantasmas, sino en una historia de amor. Ante esta historia de amor el espectador saldrá decepcionado si parte de la base de la comparación con la maldición de Hill house. Pero si es capaz de dejar a esta atrás, se encontrará de nuevo con una gran historia de fantasmas que lo conducirá de la mano de unos espléndidos personajes y un elaborado guión hasta una representación de los complejos mecanismos de la mente y las relaciones humanas.
lunes, 12 de octubre de 2020
lunes, 5 de octubre de 2020
RATCHED
Después de un año aproximadamente de la última emisión de American horror story, y tras unas últimas temporadas algo desafortunadas de la serie, Ryan Murphy vuelve a su ya conocida y particular visión del género de terror con Ratched. Murphy ya nos tenía acostumbrados a la transversalidad y el cruce de sus historias a través de sus personajes y sus escenarios, y en esta nueva producción nos sorprende con una historia basada en un personaje cinematográficamente conocido por ser uno de los principales de la novela de Ken Kessey Quién voló sobre el nido del cuco, adaptada posteriormente al cine por Milos Forman bajo el nombre Alguien voló sobre el nido del cuco. Además, tanto por la temática como por el escenario en el que esta se desarrolla y los personajes, Ratched establece cierto paralelismo con la temporada dos de American horror story, Asylum, una de las más valoradas por el público.
Ratched cuenta la llegada de la enfermera Mildred Ratched (Sarah Paulson) a la institución psiquiátrica Lucia, una institución con unos métodos terapéuticos que sobrepasan lo moralmente aceptable. Además, la llegada de Mildred a Lucia coincide con el ingreso de un peligroso asesino.
Esta serie nos vuelve a mostrar lo mejor de las producciones de Ryan Murphy. En primer lugar, un terror psicológico basado en la psicología y la trayectoria vital de los personajes. En este caso, el personaje de Mildred Ratched es quien conduce la trama y quien sumerge al espectador en un universo siniestro marcado por los traumas y carencias afectivas del personaje, que la convierten en un personaje oscuro, cruel y sádico. En segundo lugar, una fotografía y una estética visual meticulosamente trabajadas para crear un contraste a través de la luz y la gama cromática que, además de como propuesta estética, sirve como recurso narrativo para enfatizar los momentos más sórdidos de la trama. Y por último, un trabajo de montaje y una banda sonora perfectamente emplazada. Estos elementos son ya la seña de identidad de las producciones de Ryan Murphy y componen un maravilloso puzzle donde no hay cabida para los errores.
Sin embargo, y a pesar de la gran premisa narrativa con la que comienza la serie, a medida que se suceden los capítulos y sobre todo en la segunda mitad, la trama decae y la historia se desvirtúa dando un final muy alejado de lo que se esperaba narrativamente. En estos últimos capítulos los personajes se desmadran, sus arcos vitales en el guión se desdibujan y las subtramas se abren con la misma premura que se cierran, sin dar demasiado lugar a la emoción y la minuciosidad que se prometían al inicio.
Teniendo todos los aspectos en cuenta, es fácil afirmar que Ratched es una serie que viene a mejorar las últimas temporadas de American horror story, donde se hacia patente una notable falta de calidad a nivel narrativo. Pero es indiscutible que Murphy aún debe a sus espectadores una historia sin fisuras como las que nos enamoraron en Murder house, Asylum, Coven o Freak Show.











