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martes, 27 de abril de 2021

THE HANDMAID´S TALE


Título: The handmaid´s tale
Guión: Bruce Miller, Ilene Chaiken
Director: Reed Morano, Mike Barker, Kate Dennis, Floria Sigismondi, Kari Skogland
Año: 2017
País: Estados Unidos
Temporadas: 4
Reparto: Elisabeth Moss, Joseph Fiennes, Max Minghella, Yvonne Strahovski, Alexis Bledel, Jordana Blake, O.T. Fagbenle, Samira Wiley, Amanda Bugel, Edie Inksetter, Meghan Allen, Madeline Brewer, Jim Cummings, Simon Northwood, Ann Dowd, Gary “Si-Jo” Foo, Grace Munro
Productora: MGM Television, Hulu
Fotografía: Colin Watkinson
Música: Adam Taylor
Género: Distopía. Ucronía.


Falta muy poco para el ansiado estreno de la cuarta temporada de The handmaid´s tale, adaptación de la novela de Margaret Atwood de la mano de HBO. Esta ficción creada en 1985 por la escritora canadiense narra la creación de una sociedad distópica en la que  la disminución de la natalidad se toma como excusa para la implantación de un régimen dictatorial en Estados Unidos sustentado bajo valores religiosos que han dado varios pasos atrás con respecto a los logros del siglo XX, y en el que a las mujeres se les han arrebatado todos sus derechos en favor de la Republica de Gilead, que tiene como único objetivo para ellas que sean las gestantes de los hijos de la clase poderosa de este nuevo sistema.   

Aunque el libro fue escrito hace más de tres décadas, la historia se pone de actualidad con el estreno de la serie en una época en la que se produce una situación social y política que puede establecer similitudes con la que dan paso a Gilead en la ficción. El clima de agitación social, descontento político, crisis económica y revuelta contra el abuso de poder establece la atmósfera idónea para la gran acogida que la historia, desconocida por la mayoría hasta el estreno de la serie, ha tenido entre el público. Temas como el feminismo, la represión o la vulneración de los derechos fundamentales toman forma en la ficción de forma categórica, impactante y descarnada, con un impacto brutal ante el público.

The handmaid´s tale nos presenta una historia de gran dureza emocional, de cuestionamiento crítico que traspasa la pantalla y que, a través de una ucronía ideada treinta años atrás, nos obliga a la reflexión sobre algunos aspectos de carácter social que están a la orden del día. Y es que la historia de Gilead pone de manifiesto problemas que, desafortunadamente, siempre están de actualidad.

Con la mejor versión de Elisabeth Moss, el espectador se ve atrapado desde el inicio en el drama de June, que representa el drama de toda una sociedad que ha destruido los cimientos en los que se venía basando el progreso en nombre de Gilead. Otras interpretaciones destacadas son las de Ann Dowd (Aunt Lidya) e Yvonne Strahovski (Serena), esta última discreta y plana en un inicio pero que despierta a partir de la segunda temporada en lo que supone un vuelco a la narrativa de la serie. En este punto de inflexión The handmaid´s tale pasa de una reducción a la lucha entre buenos y malos a mostrar todas las caras del problema. Con el inicio de la segunda temporada la historia del pasado de las víctimas se mezcla con capítulos en los que asistimos a la narración de los motivos del proceso de deshumanización previo a Gilead de los fundadores de la nueva república.

Una historia con tanta carga dramática y tal maraña de subtramas aparece perfectamente narrada en un ritmo de montaje impecable, con una banda sonora y una selección de temas musicales que ponen en auge cada momento que atraviesa la protagonista y que sirven para situar al espectador tanto al inicio como al final del capítulo, para conectarlo emocionalmente a los personajes. Las escenas de montaje que dan comienzo a los capítulos y la selección de temas musicales anacrónicos a la propia historia se convierten en una seña de identidad de la serie y sirven para reforzar la explosión de las tramas y sus protagonistas.

Y con todo lo dicho anteriormente el trabajo de arte y fotografía con el color, la angulación y composición de los planos, el diseño sonoro, el vestuario… todas las piezas que componen el puzle están pulidas y trabajadas sirviendo al conjunto de la obra. 

The handmaid´s tale se ha convertido tanto narrativa como visualmente en una de las series mejor valoradas y más fascinantes de la ficción internacional de los últimos años. Hace más de un año nos quedamos suspendidos en el inicio de la gran revolución de Gilead, y al fin estamos a punto de asistir de nuevo al estallido audiovisual y la majestuosidad narrativa que nos tiene preparada la nueva etapa de June en Gilead. 

“Under his eye…”


miércoles, 3 de febrero de 2021

IT´S A SIN

Ficha técnica

Título: It´s a sin
Guión: Russell T. Davies
Director: Russell T. Davies, Peter Hoar
Año: 2021
País: Estados Unidos
Temporadas: 1
Reparto: Nathaniel Curtis, Omari Douglas, Callum Scott Howells, Shaniqua Okwok, Olly Alexander, Lydia West, Toto Bruin, Stephen Fry, Neil Patrick Harris, Keeley Hawes, Joanne James, Michael Mather, Jake Neads, Bogdan Szumilas, Tatsu Carvalho, Ken Christiansen, Barnaby Edwards, Samuel James, Neil Ashton
Productora: Red Production Company, Channel 4, HBO
Fotografía: David Katznelson
Género: Drama


It´s a sin es una miniserie producida por HBO que retrata la cruda y extraordinaria realidad de una década en la que todo cambia. A través de las vivencias de un grupo de jóvenes que se mudan a Londres para comenzar una nueva vida asistimos al relato del despertar de una generación que empieza a luchar y a dejar atrás los prejuicios sociales establecidos.

It´s a sin es una explosión de libertad, una serie inspiradora que nos lleva a través de sus personajes por un viaje de descubrimiento, de sublevación ante las normas establecidas, tanto sociales como familiares. Sus personajes transmiten la frescura y el impulso de quien empieza a ver el mundo por primera vez. Personajes vehementes, divertidos, sarcásticos… Todos, en sus dispares personalidades, enamoran por igual.

Sin embargo, It´s a sin no es una comedia. Tras sus ingeniosos personajes se retrata una dura realidad. Por una parte, una sociedad en la que los personajes son discriminados y apartados por la sociedad y por sus propias familias ante unos prejuicios y unos “valores morales” que no aceptan el amor entre personas. Y, por otra parte, la epidemia del sida que se abre paso en la sociedad y que sirve de excusa para alimentar los prejuicios y el odio contra los homosexuales. 

En este contexto, los personajes huyen de sus casas persiguiendo sus ansias de libertad y para poder descubrir y vivir su sexualidad sin ataduras y sin las miradas acusadoras de sus allegados. Al llegar a Londres se encuentran a su familia, la que eligen, la que no les juzga. Y, tras un breve periodo de libertad desenfrenada se ven en la tesitura de tener que enfrentarse a un problema mucho mayor, que escapa a su control y que los pone de nuevo, injustamente, en el punto de mira. Esta lucha se lleva a cabo con el desconocimiento, la desinformación y el miedo como únicas armas. Es verdaderamente certero el relato que se hace en la serie de cómo la falta de información veraz y apoyada en la medicina y la ciencia por un lado, y la ingente cantidad de información sesgada y errónea que vierten los medios sobre la enfermedad, hacen estragos en la propagación de la epidemia, en la sociedad, y en toda una generación con la que empezaban a cambiar las cosas.

Narrativamente la serie sufre una clara evolución a lo largo de sus capítulos, volviéndose más descarnada a medida que la epidemia va cobrando fuerza dentro de la trama transformando a los personajes.

Sin duda, It´s a sin se convierte en lo más recomendable del inicio de año en HBO con unos personajes desternillantes, un gran guión bien estructurado y muy convincente emocionalmente, una realización y un montaje que aportan el ritmo adecuado a cada parte de la historia, y una banda sonora que refuerza y nos transporta al espíritu ochentero con temas como Tainted Love, Enola gay o versiones remasterizadas como las que hace Olly Alexander, protagonista de la serie, con su banda Years&Years.


domingo, 24 de enero de 2021

EUPHORIA: SPECIAL EPISODE

Ficha técnica

Título: Euphoria
Guión: Sam Levinson (creador), Rom Leshem, Daphna Timira Yardeni
Director: Sam Levinson, Augustine Frizzell, Pippa Bianco, Jennufer Morrison
Año: 2019
País: Estados Unidos
Temporadas: 1
Reparto: Zendaya, Hunter Schafer, Jacob Elordi, Barbie Ferreira, Alexa Demie, Sydney Sweeney, Maude Apatow, Eric Dane, Angus Cloud, Storm Reid, Nika Williams, Olivia Grace Applegate, Alanna Ubach, Austin Abrams, Ruben Dario, Greg Bryan, Cranston Johnson, Algee Smith, Astro, Jeff Pope, Nolan Bateman, John Ales, Mel Fair, Troy Caylak, Ray Benson, Hunter Jones, Janice Leann Brown, Jeremiah Birkett, Nancy De Mayo, Theo Breaux, Lukas Gage, Mike Ostroski, McKenna Roberts, Motown Maurice, Courtney Taylor Burness, Johanna Colón, Hannah Nordberg, Aileen Burdock, Tyler Chase, Jim Garrity, Alex J. Joseph, Janet Song, Justice Alan, Michael Franklin, Aliyah Conley, Dan Garland, Ernie González Jr., Brandon Knabe, Keean Johnson, Chris McLaughlin, David Baracskai, Carson Nicely, Michael Petrone, Terry Walters, Elizabeth Posey, Virginia Schneider
Productora: A24, HBO
Fotografía: Marcell Rév, Drew Daniels, Adam Newport-Berra
Música: Labrinth
Género: Drama


HBO sabía que no podíamos esperar más tiempo la llegada de la nueva temporada, y nos ha obsequiado con dos episodios especiales que son una auténtica delicia para los amantes de la serie. Dos episodios que nos sirven como puente, que rematan el final de la primera temporada y nos adelantan en qué punto empezará la segunda. Dos perspectivas, dos maneras de enfrentar la realidad. El primero de los episodios, Trouble don´t last always, una introspección de Rue; el segundo, Fuck Anyone who´s not a sea blob, desde la perspectiva de Jules.


RUE:
Trouble don´t last always…


Pantalla en negro, suena All for us. Confirmamos la caída a los infiernos de Rue. Tas la fabulosa escena coreográfica que detallaba la recaída de Rue al final de la primera temporada, en el inicio de este episodio continuamos en esa “otra dimensión” en la que se encuentra la protagonista.

Trouble don´t last always comienza con el deseo de Rue de un futuro con Jules, hasta que dentro de esa ensoñación Rue vuelve a meter la pata, y su acción la devuelve a su caótico mundo. Y en este mundo, Rue se encuentra en un bar de carretera charlando con Ali en un continuo diálogo interior, como si Ali representase su otro yo, como si ambos fuesen el ángel y el demonio flanqueando una mente herida. Una charla tan existencialista como etérea acerca de la vida, en la que queda claro que Rue no está preparada para salir del agujero. El abismo se ha convertido en su hogar.

Este episodio supone más que nunca una apertura en canal del personaje. Nosotros somos los ojos de Rue que se miran al espejo. Es una mimetización total con el personaje, es asomarnos al abismo desde la cima de la montaña de cuerpos sobre la que se desvanecía Rue en el final de la primera temporada. Una vez más, la interpretación de Zendaya nos deja sin aliento. Cada minuto que pasa, el espectador se hunde letalmente en ese desasosiego que invade a la protagonista.


En principio el planteamiento del capítulo parece sencillo, una simple conversación entre dos personas sentadas a una mesa. Pero en términos audiovisuales es más complicado, hay que mantener la atención del espectador durante casi una hora con dos personajes que no se levantan de esa mesa, salvo en un par de ocasiones. Gracias a la realización y al montaje, además del magnífico guión y las interpretaciones de ambos, esta conversación resulta de todo menos monótona. Se han puesto todos los recursos técnicos al servicio de la narrativa: movimientos de cámara, cambios en la angulación de los planos, juegos de foco, grúas, travellings… Pero quizás lo más llamativo en esa convergencia de elementos narrativos y técnicos sean los juegos de perspectiva que se realizan a lo largo de la conversación. Cuando la conversación es más superflua e intrascendente (cosa que ocurre en pocas ocasiones), los planos están tomados desde el otro lado de la ventana, fuera del restaurante, colocándonos como meros espectadores de un coloquio. Sin embargo, cuando la conversación vuelve a adentrarse en los problemas de Rue y en su debate existencial, la cámara vuelve a situarse en el interior del restaurante, colocándonos en un plano mucho más implicado y participativo. 

Las ensoñaciones del inicio, algunas frases clave de la conversación entre Ali y Rue, nos hacen dudar sobre la veracidad de la escena. Y al final del capítulo, con una frase lapidaria de la protagonista, terminamos de comprender que quizás Rue aún sigue en su habitación inconsciente y que, desde la coreografía con la que finalizaba la primera temporada hasta la salida de Ali y Rue del restaurante, todo forma parte de un diálogo semiinconsciente de la protagonista que no tiene intención de seguir luchando por despertar. Rue se encuentra en el lugar más oscuro de su mente en su última búsqueda desesperada de una razón para salir a flote.




JULES:
Fuck Anyone who´s not a sea blob…

Primer plano de Jules. Sin fantasía, sin artificio. No hay rastro de las nubes de colores y la purpurina alrededor de sus ojos. El primer plano del capítulo nos promete a una Jules que se enfrenta a nosotros sin escudos, sin trampa ni cartón. A continuación sigue un plano detalle del ojo de Jules que dura casi dos minutos, en los que se van alternando imágenes de la primera temporada como una proyección en su pupila a modo de resumen sobre los motivos que la llevaron a huir. En los dos primeros minutos de capítulo ya existe una carga dramática y una estética tan potente que nos instiga a escuchar atentamente la otra versión de la historia.


De nuevo nos encontramos ante una conversación, esta vez la de Jules con la psicóloga a la que visita por primera vez tras su huida en el tren. Y este no será el único paralelismo que se establece narrativamente con el capítulo de Rue.

En general, esta conversación también se establece a modo de reflexión de la protagonista sobre el porqué de su situación actual y de cómo ha vivido su relación con Rue en el terreno tanto del descubrimiento sexual como de lo que ha supuesto la adicción de Rue para las dos. 


Pero, tanto narrativa como audiovisualmente, esta conversación tiene también sus diferencias con la que Rue establecía con Ali en el restaurante. Ahora tenemos a una protagonista que no habla desde la rendición, sino más bien desde la serenidad de saber qué es lo que ha salido mal y cuál es la solución, aunque no sea fácil llevarla a cabo. En Jules hay tristeza y frustración, aunque también seguridad y resiliencia. 

En el terreno audiovisual, la realización y el montaje también difieren con la que se nos presentaba en el primer capítulo. Aunque el planteamiento y el escenario pueden ser similares, aquí nos encontramos algo más de dinamismo tanto en el montaje de los planos en la consulta de la psicóloga como en el montaje de las escenas evocadoras, imágenes de recuerdos, fantasías y deseos de Jules que nos sacan del juego del plano-contraplano. Este cambio en el montaje y la realización está directamente relacionado con la diferencia de carga dramática y narrativa entre los discursos de Rue y Jules. Dos respuestas distintas, y a la vez parecidas, de enfrentarse a un futuro incierto la una sin la otra.

También en este capítulo es digna de admirar la encomiable interpretación de Hunter Schafer. No es fácil estar a la altura de la pureza y la elocuencia emocional de Zendaya, pero Hunter ha resultado ser la pieza perfecta en ese tándem interpretativo que forman ambas.

Como he mencionado antes, existen varios paralelismos entre ambos capítulos que establecen cierta cercanía entre ambos discursos. Además de la reflexión y la conversación que ambas establecen con una figura que funciona como su guía,  nos encontramos con la ensoñación que ambas tienen sobre su anhelada vida juntas en Nueva York o el plano que vemos de Rue y Jules a través de la lluvia que finaliza ambos capítulos. En cuanto al primero, la idílica fantasía de Rue resulta ser la pesadilla que lleva atormentando a Jules los últimos meses. En este capítulo descubrimos el final de esa fantasía que Rue no nos revelaba en su capítulo. Aquí desvelamos el final inevitable de una relación para la que ninguna de las dos estaba preparada. Cuando Rue bajó a los infiernos no lo hizo sola. En cuanto al segundo, sitúa a ambas protagonistas en el mismo plano tanto temporal como emocional.

El capítulo de Rue dejó el listón muy alto, y era difícil que tanto narrativa como audiovisualmente el capítulo de Jules estuviera a la altura y no decepcionara. Pero está claro que ha superado las expectativas con creces. Ambos capítulos tienen una complejidad emocional y una carga dramática que atacan directamente a nuestros sentidos y a nuestras flaquezas sin que podamos soltarnos de las entrañas de las protagonistas. 




lunes, 18 de enero de 2021

TWO WEEKS TO LIVE

Ficha técnica

Título: Two weeks to live
Guión: Gaby Hull, Phoebe Eclair-Powell
Dirección: Al Campbell
Año: 2020
País: Reino Unido
Temporadas: 1
Reparto: Maisie Williams, Sian Clifford, Taheen Modak, Mawaan Rizwan, Jason Flemyng, Kerry Howar, Sean Knopp, Thalissa Teixeira, Stephen McGowan, Caitlin Rawden, Jean Trend, Michael Begley, Tony Pritchard, Sean Pertwee, Pooky Quesnel, Josh Hull, Dominic Holmes
Productora: Kudos Productions, Sky, HBO
Fotografía: Mattias Nyberg
Música: Toydrum
Género: Thriller


“Es como si solo cupiese cierta cantidad de amor en el mundo…”


Two weeks to live es una de las últimas producciones de HBO que, a pesar de contar con un buen reparto protagonista y con una premisa narrativa similar a la de otras producciones que han triunfado recientemente, ha pasado ante el espectador sin pena ni gloria. 

Two weeks to live comienza cuando Kim (Maisie Williams), una joven de 21 años que ha vivido con su madre prácticamente aislada de la civilización, escapa de su casa con un fajo de billetes y una lista de cosas que hacer en el mundo real como único equipaje. En esa lista hay una tarea prioritaria: vengar el asesinato de su padre.

Kim sale al mundo con una misión demasiado compleja como para llevarla a cabo en terreno desconocido. Las cosas no funcionan desde el punto de vista de su lógica sesgada por su inexperiencia vital, pero consigue avanzar en un mundo incontrolable a pesar de su inocencia inusual y desmedida para alguien de su edad y gracias a su aparente ausencia de miedo. Two weeks to live nos presenta un personaje a medio camino entre la inadaptación y  una actitud ante la vida tan caótica como rotundamente sensata. Una paradójica mezcla que recuerda a personajes como Alyssa, de The end of the f***ing world, o incluso a la Mathilda de Luc Besson. Sin embargo, Kim no ha triunfado tanto como sus referentes. La verdad es que la interpretación de Maisie Williams es uno de los mayores atractivos de la serie, pero no es suficiente para llevar al éxito un guión con unos pocos momentos de gozosa ironía y otros muchos pasados de acción.

El personaje de Kim se pierde entre las páginas de un guión algo vago y condenado al tedio debido a la imprecisa elaboración de los puntos de giro y al estancamiento de la acción desde los primeros capítulos.

Sin duda, una oportunidad desperdiciada de tener una producción atractiva para el público adolescente con una protagonista con una trayectoria más que avalada en el terreno de la ficción. 


lunes, 30 de noviembre de 2020

30 MONEDAS

Ficha técnica

Título: 30 Monedas
Guión: Álex de la Iglesia, Jorge Guerricaechevarría
Dirección: Álex de la Iglesia
Año: 2020
País: España
Temporadas: 1
Reparto: Eduard Fernández, Megan Montaner, Miguel Ángel Silvestre, Macarena Gómez, Manolo Solo, Pepón Nieto, Carmen Machi, Secun De La Rosa, Paco Tous, Javier Bódalo, Jaime Ordóñez, Francisco Reyes, Mafalda Carbonell, Julián Valcárcel, Abril Montilla, Mariana Achim, Cosimo Fusco, Bianca Kovacs, Johnny Melville, Riccardo Frascari, Nourdin Batan, Oscar Garcia Martin, Leonardo Nigro, Manuel Tallafé, Mariano Venancio, Enrique Martínez, José Alias, Carla Tous, Antonio Durán, Jorge Andreu, Nacho Braun, Elisa Matilla, Nuria González, Greta Fernández
Productora: Pokeepsie Films, Greenlit Productions, HBO
Fotografía: Pablo Rosso
Música: Roque Baños
Género: Thriller, terror


“La mente crea la realidad, no al revés…  pase lo que pase, veas lo que veas, niégalo. Cierra tu mente” 


Álex de la Iglesia ha sido, desde sus inicios, el claro ejemplo de que en España se puede hacer un cine divergente, elocuente, rico en contenido y único en la forma. Las producciones del director pueden gustar más o menos, pero lo que está claro es que no dejan indiferentes. El cineasta, a pesar de su éxito y el hueco que ha logrado abrirse en la industria, sigue guardando la esencia rompedora y provocativa de Mirindas asesinas y, con esta esencia, vuelve a sus inicios con una temática que recuerda mucho a la premisa de El día de la bestia, una de sus primeras películas.

30 Monedas comienza con el robo en Suiza de una de las 30 monedas de plata por las que Judas traicionó a Jesucristo. Más tarde, esa moneda aparece en manos de un cura en un pequeño pueblo de España. Con este hallazgo comienzan una serie de fenómenos paranormales en el pueblo que se desencadenan  a raíz de la llegada de un bebé, nacido de una vaca, a una familia del pueblo que perdió a su hijo hace años, en una versión un poco más sangrienta y estrambótica de El milagro de P. Tinto.

En esta serie vemos reminiscencias de algunas producciones internacionales de los últimos años como Stranger things o Penny dreadful, todo con el singular e indiscutible sello del cine de Álex de la Iglesia. Llevábamos mucho tiempo con esta serie en nuestras listas de estrenos pendientes, y parece que la espera ha merecido la pena. Álex de la Iglesia nos propone nuestra propia producción nacional sobre la lucha entre el bien y el mal, los males ocultos en las entrañas de nuestro mundo, con una buena dosis de surrealismo y efectos especiales que en su forma de hacer cine quedan totalmente integrados en la trama, conviviendo perfectamente con el resto de los elementos. 

Desde el inicio la serie es un disparo a bocajarro. Comenzamos el primer capítulo boquiabiertos con una potente realización que nos engancha durante los siete primeros minutos que aguantamos frente a la pantalla sin un solo diálogo. Es complicado clasificar el cine de Álex de la Iglesia en uno de los géneros establecidos. En 30 Monedas tenemos algunos elementos más propios de una sitcom como el escenario en que se desarrolla, un pequeño pueblo de la España rural, algunos diálogos o los personajes arquetípicos y estereotipados: el alcalde, el cura, el tonto del pueblo… Elementos que se encuentran perfectamente acoplados en una trama más cercana al género fantástico y de terror. Una mezcla que, con un toque de surrealismo, sarcasmo y la habitual tragicomedia a la que nos tiene acostumbrados el cineasta, da lugar a algo que solo responde a las leyes del particular modo de contar de Álex de la Iglesia.


Uno de los grandes aciertos añadidos al guión es la elección del elenco de actores que dan vida a unos excéntricos y muy bien construidos personajes. Álex de la Iglesia rescata rostros habituales de la ficción nacional y juega con los límites interpretativos de cada uno de ellos, elevándolos de categoría dentro de una narrativa poco convencional. Es grata y sorprendente la presencia de Miguel Ángel Silvestre en esta producción, y la aparición de Macarena Gómez como parte del elenco confirma que los guiones más extraños y peculiares son los que más favorecen su talento. Pero cabe destacar las actuaciones de Carmen Machi y Eduard Fernández, que son los que llevan el peso de la trama durante el primer capítulo, y de Javier Bódalo con un personaje con una discreta presencia en el primer capítulo pero que promete dar de que hablar a lo largo de la serie. Actuaciones que quedan  subrayadas con unos primeros planos y planos de seguimiento muy narrativos, con una banda sonora que enfatiza el montaje, y con una elección de color muy acertada que deja una imagen algo opaca y con tonos cálidos en total consonancia con la trama y el estilo de la serie. 

Las obras de Álex de la Iglesia siempre son un regalo, una oportunidad para sumergirnos en su particular mundo. 30 Monedas es una serie a la que no le falta detalle, y todos esos detalles están pasados por el filtro creativo de la potente personalidad de Álex de la Iglesia. Dentro de un sector cada vez más masificado de producciones de ficción tanto nacionales como internacionales, De la Iglesia sigue dejando huella con su inconfundible sello y rompe todos nuestros esquemas con cada una de sus propuestas.

viernes, 6 de noviembre de 2020

WE ARE WHO WE ARE

Ficha técnica

Título
: We are who we are
Guión: Luca Guadagnino, Sean Conway, Paolo Giordano, Francesca Manieri
Dirección: Luca Guadagnino
Año: 2020
País: Coproducción Italia-Estados Unidos
Temporadas: 1
Reparto: Jack Dylan Grazer, Jordan Kristine Seamon, Alice Braga, Cloë Sevigny, Faith Alabi, Scott Mescudi, Corey Knight, Benjamin L. Taylor, Tom Mercier, Spence Moore II, Sebastiano Pigazzi, Francesca Scorsese, Jared McNeill
Productora: The Apartment, Wildside, HBO, Hallogram
Fotografía: Fredrik Wenzel
Género: Drama


We are who we are comienza cuando Fraser (Jack Dylan Grazer) se muda con sus madres de Estados Unidos a una base militar en Italia. Allí, Fraser conoce a otros chicos de su edad que viven en la base y con los que continuará el viaje emocional y de autodescubrimiento que supone la etapa de la adolescencia. 

El director de Call me by your name vuelve con una historia que relata y resalta toda la maraña de emociones que tienen lugar en la adolescencia. La búsqueda de nuestro lugar en el mundo, el descubrimiento, el primer amor, la exaltación de la amistad, la exploración de la sexualidad…son los temas recurrentes en las obras de Luca Guadagnino, y son los temas que mueven la trama de We are who we are.

Esta serie de HBO, a partir de un relato adolescente, rompe con todas las etiquetas. Los personajes en la trama rompen moldes y derrotan estereotipos y prejuicios en esa búsqueda que emprenden desde el interior de una manera totalmente libre, formando una versión mejorada de la sociedad en su propio grupo de amigos. Además, el altruismo y la heroicidad que supone esta ruptura de las normas sociales establecidas se lleva a cabo en un contexto cuanto menos peculiar. En este contexto cobra más sentido todo el relato de la búsqueda de la identidad y la necesidad de pertenencia, ya que los protagonistas están totalmente desarraigados de sus raíces. La vida en la base y la disciplina militar que envuelve la cotidianeidad de los protagonistas supone la representación de esas normas rígidas contra las que todo adolescente lucha elevadas a su máximo exponente. La base es un mundo hecho a escala para ellos.

We are who we are es un drama adecuadamente revestido de esa poética y exaltación de los sentimientos que envuelve la adolescencia. Una base sencilla y clásica en la ficción convenientemente aderezada con unos personajes muy potentes tanto visual como narrativamente, en un contexto que los hace estar fuera de lugar, de su propia naturaleza, lo que crea un maravilloso y poético contraste que hace que los personajes huyan en estampida a través de los capítulos sin saber muy bien a dónde, mostrando lo épico de ese viaje y sus obstáculos.

Ciertamente, cada una de las generaciones presentes en la trama representa lo que somos actualmente, y lo que buscamos ser en un futuro. Las normas establecidas frente a la constante búsqueda de la libertad y la derogación de las etiquetas sociales, afectivas y de género que provocan un encierro del que es difícil salir.  Pero poco a poco, la serie nos enseña esto y mucho más. Lo que en el primer capítulo nos parecía peculiar, raro o fuera de la norma, en el último capítulo nos sacude con una bofetada de realidad, y celebramos con Freser y Caitlin ese exacerbado ejercicio de honestidad que nos regala el final de la temporada.

En definitiva, en sus ocho capítulos esta serie nos muestra la eterna lucha de poder ser quienes somos dentro de una sociedad encasillada. Es el relato del progreso, de la búsqueda por una sociedad mejor y de la derogación de las normas establecidas en pos de un futuro más libre.


miércoles, 30 de septiembre de 2020

PATRIA

Ficha técnica

Título: Patria
Guión: Aitor Gabilondo, Fernando Aramburu
Dirección: Aitor Gabilondo (creador), Félix Viscarret, Óscar Pedraza
Año: 2020
País: España
Temporadas: 1
Reparto: Elena Irureta, Ane Garabaín, Loreto Mauleón, Susana Abaitua, Mikel Laskurain, José Ramón Soroiz, Eneko Sagardov, Íñigo Aranbarri, Jon Olivares, Alvar Gordejuela, Alba Brunet, Adolfo Fernández, Jesús Gallo, Fernando Guallar, Begoña Maestre, Bruno Martín, Mario Mayo, Patxi Santamaría, Johanna Wallmeier
Productora: Alea Media, HBO
Fotografía: Álvaro Gutiérrez, Diego Dussuel
Música: Fernando Velázquez
Género: Drama, terrorismo, histórico



“Hay una cosa que no te he contado. ETA ha decidido dejar de matar…”


Patria es la adaptación a la pantalla de la novela homónima de Fernando Aramburu. Patria comienza con el asesinato a tiros de Txato (José Ramón Soroiz) a manos de la banda terrorista ETA. A partir de aquí, la serie se mueve entre el presente y el pasado por los últimos 30 años del conflicto, narrando las consecuencias del mismo en el pueblo de Euskadi.

Fuera del País Vasco conocemos el cariz mediático y político del conflicto que estuvo activo en nuestro país durante sesenta años. Sin embargo, Patria viene a completar nuestra visión sobre el terrorismo de ETA dando representación a la realidad de la vida cotidiana en Euskadi durante esos años, de sus vecinos, de sus familias. Vecinos y familias enteras cuya vida quedó destrozada y cuyas relaciones quedaron mermadas para siempre, sin importar su lugar en esa batalla perdida.

Los fantasmas del pasado cobran vida en cada una de las páginas del guión, en cada escena, y en cada uno de los actores que se ponen al servicio de la historia. Elena Irureta y Ane Garabain dan visibilidad con su magnífica interpretación a todas esas familias que quedaron divididas por un muro invisible. Con los personajes interpretados por ambas se anclan en el presente todas las consecuencias y el desasosiego provocado en el pasado. El personaje de Bittori (Elena Irureta) es la necesidad de respuestas, la incomprensión, el inevitable rencor. El personaje de Miren (Ane Garabain) es la necesidad de no mirar atrás para poder seguir adelante. Ambas acompañadas por un gran elenco de actrices y actores que dan visibilidad a toda la complejidad y las subtramas de una parte de nuestra historia que necesita de un análisis profundo y emocional para llegar al conocimiento pleno de lo que supuso ETA para el pueblo de Euskadi.

Además de una buena producción y un gran elenco, una de las claves para sumergirnos en toda la vorágine de sentimientos y hacernos comprender la carga emocional que el conflicto de ETA sigue provocando en la actualidad es la estructura temporal del guión. Patria se mueve temporalmente entre los últimos años del conflicto y el momento en el que ETA anuncia su retirada. Las escenas del pasado y del presente se alternan explicando la personalidad de sus protagonistas, y acercando al espectador un poco más a las claves del conflicto.

Para quien no haya leído la novela de Aramburu, la serie Patria es una oportunidad perfecta para conocer de forma más profunda una historia que nos toca de cerca.  






 

lunes, 28 de septiembre de 2020

I KNOW THIS MUCH IS TRUE

Ficha técnica


Título: I know this much is true
Guión: Gina Prince-Bythewood 
Dirección: Derek Cianfrance
Año: 2020
País: Estados Unidos
Temporadas: 1
Reparto: Mark Ruffalo, Kathryn Hahn, Melissa Leo, Juliette Lewis, Rosie O´Donnell, Archie Paniabi, Imogen Poots, Tom Stratford, Jonathan Tabler, Sal Ardisi, Federicco Dordei, Gabe Fazio, Jason Furlani, Christopher J. Hanke, James Quattrochi, Philip Ettinger, John Procaccino
Productora: HBO
Fotografía: Jody Lee Lipes
Género: Drama


I know this much is true es una de las últimas producciones de ficción de HBO para este año, adaptación de la novela homónima de Wally Lamb y dirigida por Derek Cianfrance que se estrena en el ámbito de las series de televisión tras dirigir varios largometrajes como Blue Valentine o The light between oceans.

I know this much is true cuenta la historia de Dominick, cuyo único propósito de vida es el cuidado de su hermano gemelo Thomas, que sufre esquizofrenia. Esto le llevará a dejar su propia vida en un segundo plano y buscar respuestas a sus desgraciadas existencias en la historia de su familia.

Los dos hermanos son interpretados por un sobresaliente Mark Ruffalo, que plasma en la pantalla la unión vital de ambos personajes, que más allá de una relación normal de hermanos se convierte en una relación de dependencia. Aunque Thomas es, a priori,  quien parece necesitar el cuidado de su hermano, es Dominik quien desarrolla a lo largo de su vida un estado de dependencia emocional con respecto a Thomas. De esta forma, la serie muestra una unión tan fuerte entre ellos que no les permite hacer vida por separado, pero tampoco son capaces de tener una vida plena juntos. Dominik basa su vida en intentar separarse de su hermano y que ambos puedan tener una vida autónoma. Pero, al mismo tiempo, cuidar de Thomas es el único impulso que Dominik encuentra para levantarse cada día y hacer frente al cúmulo de desgracias que rodean sus vidas.

A la magnífica interpretación de Ruffalo, que constituye uno de los pilares fundamentales en los que se sustenta esta historia, hay que añadir la función que hace un guión bien estructurado que permite a esta historia conectar emocionalmente con el espectador. En este sentido, además de los diálogos y el desarrollo de las escenas, la serie cuenta con dos puntos clave que escenifican en unos pocos planos y con una mínima acción los puntos de inflexión en la vida de los protagonistas y que actúan como alegorías de la vorágine emocional de ambos. En primer lugar, la escena del capítulo dos que narra una excursión del colegio a la estatua de la libertad en la que un problema con Thomas hace que los dos hermanos se queden contemplando la estatua desde la lejanía. En segundo lugar, la escena del capítulo seis en la que Thomas y Dominik visitan una cascada en el bosque. Esta escena, aparentemente insignificante, muestra más tarde cómo el exceso de sobreprotección de Dominik lo cambia todo y supone una liberación cargada de dolor y culpa.

Y, por si a alguien le parecía que la lucha de los hermanos por vivir juntos o sobrevivir separados  era demasiado liviana, la trama se intensifica con una desgarradora historia familiar en la que Dominik intenta encontrar respuestas a su serie de catastróficas desdichas. 

I know this much is true es una serie que desde el primer capítulo se pega a las entrañas del espectador y nos cautiva con la honestidad y ternura de sus personajes. Una historia contada de manera magistral en seis capítulos y que puede ser de lo mejor que ofrece el 2020 (dicho sin doble sentido).

domingo, 2 de agosto de 2020

THE HEAD

Ficha técnica


Título: The head
Guión: Álex Pastor, David Pastor, David Troncoso, Isaac Sastre
Dirección: Álex Pastor (creador), David Pastor (creador), Jorge Dorado
Año: 2020
País: España
Temporadas: 1
Reparto: Álvaro Morte, Tomohisa Yamashita, Laura Bach, Alexandre Willaume, Amelia Hoy, Hannes Fohlin, John Lynch, Katharine O'Donnelly, Chris Reilly, Richard Sammel, Andreas Rothlin-Svensson, Sandra Andreis, Tom Lawrence, Philippe Jacq, Mónica López, Liliana Cabal, David Luque, Shona McHugh, Olga Wehrly, Biondolillo Pascal
Productora: Mediapro, Dramacorp, HBO, Orange Tv
Fotografía: David Acereto
Música: Federico Jusid
Género: Thriller, crimen, drama


Maskirovka

Los hermanos Pastor, guionistas y directores barceloneses que sorprendían recientemente con su última película, Hogar, llegan en 2020 con The head, una producción para HBO en la que un grupo de científicos que investigan en la Antártida una bacteria que podría acabar con los estragos del cambio climático sobre nuestro planeta se quedan aislados en la estación durante los seis meses del invierno polar. Tras el invierno sus compañeros llegan a la estación encontrándose frente a la escena de un crimen. 

Según comienza la serie se presenta una trama bastante actual y novedosa en un escenario muy singular. A excepción de los flashbacks que nos muestran la vida de los protagonistas antes de habitar la Polaris, el resto de la historia transcurre en el interior y de la estación. Un grupo de diez científicos se aíslan en la Antártida para investigar acerca del hallazgo de una bacteria que podría poner fin a uno de los principales problemas del mundo moderno, el cambio climático. Una premisa cuanto menos curiosa y actual que, de entrada, despierta el interés del espectador. Sin embargo, a medida que pasan los capítulos, lo que podría haber sido la trama principal de la serie queda relegada a un segundo plano en favor de una historia de rivalidades y competitividad profesional, y de una trama criminal no muy bien resuelta. 

La propuesta de inicio no termina de explotarse, y lo que parecía ser una producción novedosa termina convirtiéndose en un thriller común y poco original. Pero probablemente esta impresión sea más bien el resultado del no cumplimiento de las altas expectativas que proponía la serie en su primer capítulo. Por otro lado, esto no significa que The head no sea una buena serie. Realmente la trama resulta atrayente, el guión está bien construido, y la serie tiene la dosis de misterio, intriga y acción que podrían convertirla en un éxito para el público. 

En cualquier  caso, pese a las falsas expectativas generadas, The head es una  producción que sigue en la línea de las series españolas producidas en la última década que cuentan con una alta calidad tanto narrativa como técnica y con una prometedora trayectoria internacional.

lunes, 20 de julio de 2020

I MAY DESTROY YOU

Ficha técnica

Título: I may destroy you
Guión: Michaela Coel
Dirección: Michaela Coel
Año: 2020
País: Reino Unido
Temporadas: 1
Reparto: Michaela Coel, Paapa Essiedu, Ami Ameen, Sarah Niles, Ann Akin, Harriet Webb, Ellie James, Franc Ashman, Karan Gill, Natalie Walter
Productora: HBO, BBC, Falkna Productions
Fotografía: Adam Gillham
Música: Raffertie
Género: Drama, autobiográfico


I may destroy you es la última producción de Michaela Coel y está escrita, dirigida y protagonizada por ella. La serie cuenta la historia de Arabella, una joven escritora que, tras una noche de fiesta de la que al día siguiente no recuerda nada, descubre que ha sido agredida sexualmente.

En los últimos años la producción audiovisual y cinematográfica ha sufrido una revisión necesaria en cuanto a la forma de retratar temas socialmente controvertidos y polémicos como el racismo, la homofobia o, como en este caso, la violencia machista y las agresiones sexuales. En I may destroy you esta revisión era ineludible ya que el guión de Coel parte de un hecho de su propia biografía. De esta manera es fácil entender que en I may destroy you se hace una profunda reflexión desde las diferentes formas de agresión que existen y que hasta hace unos años estaban invisibilizadas, hasta conceptos tan presentes en el vocabulario social como los micromachismos.

La serie expone diferentes formas de agresión sexual y abuso que eran desconocidas por la sociedad hasta hace algunos años y que no aparecen en el código penal, o lo hacen de una manera confusa y poco concreta, lo que en la mayoría de los casos imposibilita su condena. En este caso es muy impactante la retrospección que se hace en el capítulo seis y que nos muestra la agresión a Theo, una compañera de instituto de Arabella. Theo sufre una agresión sexual de las que no eran susceptibles de ser denunciadas hace quince años y, en el estado de rabia e impotencia que presenta después de los hechos, la única salida que encuentra para que su agresor no quede impune es maquillar la verdad con una agresión sexual recogida en el código penal.

I may destroy you supone un choque de realidad para aquellos que, por una parte, cuestionan la calificación de determinadas actitudes como agresiones o abusos; y, por otra parte, para aquellos que culpabilizan a la víctima por no cumplir con el tópico de sufrimiento y estigmatización impuesto por la sociedad. Este es uno de los triunfos del personaje de Arabella en este guión. Las víctimas, que en esta ficción son tanto mujeres como hombres, son retratadas de manera muy distinta a cómo lo podía hacer el audiovisual de hace una o dos décadas. Esto tiene que ver también con el avance de la sociedad en materia feminista y de los derechos sociales y humanos. Aunque de forma más lenta a cómo nos gustaría, la sociedad avanza y cada vez tanto hombres como mujeres son más conscientes de las prácticas que suponen un abuso sexual. Obras audiovisuales y cinematográficas como I may destroy you no son más que un reflejo de ese camino que estamos recorriendo sin cesar. Un acierto de la serie es el mostrar también a hombres como víctimas de agresiones sexuales, que en la actualidad están invisibilizados tanto social como cinematográficamente. 

El éxito de I may destroy you reside en explicar con una gran calidad moral y con un matiz de sensibilidad las agresiones sexuales, el papel de la sociedad y de la justicia, y la situación en la que quedan las víctimas. Todo ello con una naturalidad realista, sin exageración, sin exceso de dramatización, sin hacer apología del dolor y sin usar la demagogia como arma. Es la verdad de la que se dota a una historia que sale de las entrañas, del dolor sufrido pero también de la superación. Coel nos conmueve pero también nos da fuerza con una historia autobiográfica de superación y del descubrimiento de los límites que han sido negados, pero que poco a poco empiezan a salir a la luz.

viernes, 15 de mayo de 2020

OUR BOYS

Ficha técnica

Título: Our Boys
Guión: Noah Stollman, Tawfik Abu Wael, Joseph Cedar, Hagai Levi 
Dirección: Noah Stollman, Tawfik Abu Wael, Joseph Cedar
Año: 2019
País: Israel-Estados Unidos
Temporadas: 1
Reparto: Shlomi Elkabetz, Adam Gabay, Jony Arbid, Lior Ashkenazi, Michael Aloni, Doron Ben-David, Noa Koler, Ram Masarweh, Ruba Blal, Yakov Cohen
Productora: Coproducción Estados Unidos-Israel, Keshet Studios, Movie Plus Productions, HBO
Fotografía: Yaron Scharf
Música: Ishai Adar
Género: Drama





La ley del talión

Our boys es una serie de diez capítulos coproducida por Israel y Estados Unidos y basada en hechos reales. Tras la oleada de violencia en la franja de Gaza en 2014, tres adolescentes ultraortodoxos son secuestrados en Jerusalén y asesinados por Hamás, una organización palestina autoproclamada como yihadista. Durante los 18 días que pasan desde el secuestro hasta el hallazgo de los tres cadáveres se ponen de manifiesto los radicalismos y las luchas raciales y religiosas que rigen la vida de la ciudad de Jerusalén.

Our boys es una serie que nos enfrenta de lleno a un conflicto que durante muchos años se ha vivido en Europa a través de los medios como algo lejano y ajeno. Habitualmente vemos lo que cuentan los medios, lo que tiene que ver con las organizaciones terroristas que operan en el territorio, y con algo más de implicación cuando lo hacen fuera de él. Pero esta serie nos lleva al epicentro del conflicto y como espectadores nos enfrenta de lleno al problema. En esta serie se nos muestra el conflicto desde dos perspectivas. Por una parte tenemos al pueblo, disgregado por motivos religiosos y políticos, pero cuyos miembros no pertenecen a ningún bando en muchos casos, sino que se encuentran sumergidos en una vorágine de rencor y violencia que no les pertenece. Muchos de los personajes representan a familias que luchan por sobrevivir en medio de una guerra que no sienten como suya. Pero, por otro lado, se narra cómo el odio irracional es capaz de calar en todas las piezas de la sociedad y de transmitirse de generación en generación, dando lugar a lo que Simon (Shlomi Elkabetz) llama el terrorismo de hoy. Como alguien con problemas mentales, racista, presionado por su entorno cercano, puede verse influenciado por las informaciones tergiversadas y sesgadas de los medios para formar para de una guerra que escapa a sus propios intereses. En cada uno de los personajes, tanto judíos como palestinos, se muestra perfectamente cómo la guerra se ha transmitido de generación en generación como un recuerdo nunca vivido.

En este sentido, la serie sufre un recorrido a lo largo de sus diez capítulos. Comienza con un asesinato llevado a cabo por una organización terrorista, pero avanza con el terrorismo llevado a cabo por los conocidos a través de los medios como lobos solitarios. El asesinato de los tres chicos judíos sirve como detonante para sumergirnos en una sociedad envuelta en una espiral de violencia, prejuicios, guerras raciales y religiosas, que la llevan a la disgregación y a una batalla perdida, y cuyas víctimas son tomadas por el gobierno y la prensa en su propio beneficio y son usadas como armas del conflicto israelí-palestino. 

Todo este complejo panorama es narrado en Our boys con la naturalidad y la verdad que necesita el relato de un suceso como el que se cuenta en esta serie. Esta verdad la encontramos tanto en el guión, muy bien estructurado y con un buen relato de los hechos, como en los personajes. A través de personajes como Avishai, Yinon, Yosi, o el propio Mohammed se identifica a una generación protagonista totalmente vulnerable que heredan un sentimiento de desprecio y rivalidad que resultan tremendamente difíciles de erradicar en una sociedad que ha basado en ellos gran parte de su historia reciente. Pero también se muestra la parte racional, la de las dudas razonables ante los hechos irracionales que destrozan la sociedad. Hay otra parte de la sociedad que ha vivido más el conflicto y que lucha por apagar la llama del radicalismo en su entorno más cercano. Esto lo podemos ver principalmente en los personajes de Simon y Hussein. 

Lo mejor de Our boys, y lo realmente difícil a la hora de afrontar una serie como esta, es la narración imparcial de los hechos. Se muestran todas las perspectivas del problema, sin un dedo acusador, sin juzgar a los inocentes. El verdadero protagonista es el pueblo como víctima que queda al servicio del conflicto y los intereses políticos.

Pero realmente cualquier halago que se haga a esta serie se queda corto tras su visionado. Our boys es una bofetada de realidad cuyo dolor nos acerca al otro extremo del mundo.



miércoles, 6 de mayo de 2020

EUPHORIA

Ficha técnica


Título: Euphoria
Guión: Sam Levinson (creador), Rom Leshem, Daphna Timira Yardeni
Director: Sam Levinson, Augustine Frizzell, Pippa Bianco, Jennufer Morrison
Año: 2019
País: Estados Unidos
Temporadas: 1
Reparto: Zendaya, Hunter Schafer, Jacob Elordi, Barbie Ferreira, Alexa Demie, Sydney Sweeney, Maude Apatow, Eric Dane, Angus Cloud, Storm Reid, Nika Williams, Olivia Grace Applegate, Alanna Ubach, Austin Abrams, Ruben Dario, Greg Bryan, Cranston Johnson, Algee Smith, Astro, Jeff Pope, Nolan Bateman, John Ales, Mel Fair, Troy Caylak, Ray Benson, Hunter Jones, Janice Leann Brown, Jeremiah Birkett, Nancy De Mayo, Theo Breaux, Lukas Gage, Mike Ostroski, McKenna Roberts, Motown Maurice, Courtney Taylor Burness, Johanna Colón, Hannah Nordberg, Aileen Burdock, Tyler Chase, Jim Garrity, Alex J. Joseph, Janet Song, Justice Alan, Michael Franklin, Aliyah Conley, Dan Garland, Ernie González Jr., Brandon Knabe, Keean Johnson, Chris McLaughlin, David Baracskai, Carson Nicely, Michael Petrone, Terry Walters, Elizabeth Posey, Virginia Schneider
Productora: A24, HBO
Fotografía: Marcell Rév, Drew Daniels, Adam Newport-Berra
Música: Labrinth
Género: Drama



“Un buen día apareces sin mapa o una brújula, y en algún momento debes elegir”


Euphoria es una serie de HBO estrenada en 2019 y escrita y dirigida por Sam Levinson. La serie comienza contando la historia de Rue (Zendaya), una adolescente de 16 años que acaba de salir de rehabilitación. Rue no tiene intención de dejar las drogas y se ve de vuelta a una vida para la que no tiene ninguna motivación, pero todo cambia al conocer a Jules (Hunter Schafer), una chica nueva en el instituto. 

A priori puede parecer que esta es una historia típica más de drama adolescente sin contenido. Pero no, Euphoria es un drama adolescente de nivel superior. La forma en que se cuenta la historia, sobre todo de la protagonista, tanto a nivel de guión como a nivel estético y narrativo, la sitúa como una de las mejores series que vieron la luz el pasado año.




“Estos sentimientos estaban ahí y nunca se marcharían de mi vida”

Normalmente se cuentan historias de drogas y adicciones cuyo telón de fondo es la situación social, familiar… Aunque pueda parecer que esto es lo que pasa en Euphoria, la serie realmente cuenta una historia de búsqueda de emociones, de depresión, de la maraña de sensaciones que supone la etapa de la adolescencia…donde las drogas y la adicción de la protagonista se convierte más bien en un hilo conductor  que sirve para contar una historia mucho más compleja. Este sencillo cambio de perspectiva es el primer elemento que hace que la historia de Rue destaque sobre otras historias similares en la ficción. 

La trama de la adicción de Rue es solo la puerta hacia numerosas reflexiones que se plantean a lo largo de los capítulos y que toman forma en el resto de personajes. Se narra muy bien toda la complejidad psicológica y social que hay alrededor de la situación de adicción de la protagonista. Se recrea una atmósfera que hace ver el mundo de la adicción desde dentro. Lo vemos a través de los ojos de Rue y esto nos evade de la perspectiva de jueces a la que habitualmente se somete esta temática. Por el contrario, nos pone en un plano de comprensión, de empatía, vamos junto al personaje y no por encima de él.

Y en la forma en la que se cuenta esta historia existe otro elemento más que supone un gran acierto: la presencia de la voz narradora de Rue. A veces la introducción de una voz narradora que va contando la historia puede restar fuerza narrativa a las imágenes y a los diálogos. Pero en este caso es un elemento que refuerza las escenas y permite ver con mucha más intensidad y dureza la psique de la protagonista, comprender de qué forma comienza el declive en su vida y por qué es incapaz de salir de él. Y sí, aunque en cada narración cuenta la historia de un personaje diferente, lo que realmente nos muestra es el interior de su mente, porque se nos advierte de que el relato de Rue no es un relato objetivo. Cada capítulo se inicia con la narración de Rue haciendo un recorrido desde la infancia de uno de los personajes, que explica los hitos que han marcado su vida y que han ayudado a definir su personalidad y su situación actual. Esto también lo hace con ella misma en el primer capítulo tratando de dar una explicación a su situación. Más que de una adicción, se trata de un estado mental y anímico concreto, que la hace buscar una serie de emociones añoradas a lo largo de su vida y que solo encuentra en las drogas, su momento de euforia.




Sin duda a un buen guión y la gran interpretación del elenco escogido para esta serie se le suma una propuesta estética y narrativa que es de lo mejor de Euphoria. La realización, los movimientos de cámara, los tipos de plano y la banda sonora son elementos que confieren una fuerte identidad a la serie. A través de estos elementos se crea una estética narrativa que enfatiza las debilidades y las fortalezas de los personajes, sus estados de ánimo… Visualmente es fácil identificar en qué momento se encuentran los personajes, sobre todo Rue y Jules, ya que es con ellas con las que se aprecia un trabajo más complejo en la realización de sus escenas tanto a nivel técnico como estético. Y todos estos elementos toman forma de manera muy dinámica y orgánica con el montaje. En cuanto a la puesta en escena de los estados por los que pasa la protagonista, cabe destacar la distorsión de la realidad que se enfatiza a través de un perversamente colorido juego de luces, planos y maquillaje, y que diferencia a la perfección los momentos de euforia y de aflicción del personaje.

Y, por último, una mención al trabajo de maquillaje. El maquillaje es un elemento al que en Euphoria se le ha atribuido una gran relevancia y se ha introducido perfectamente en la parte narrativa. Por ejemplo, las lágrimas de purpurina, que no son un atributo estético o una forma de adornar una escena dramática. Todo lo contrario, enfatiza ese drama haciendo visible la tormenta de emociones, la mezcla de la euforia con el abatimiento a través de ese contraste creado con la introducción de elementos como la purpurina, el color, los dibujos alrededor de los ojos…




“¿Crees que porque fui a rehabilitación ya estoy limpia?”

Euphoria es una gran serie por cómo cuenta las historias desde la insana y ficticia normalidad con que las ven los personajes, puntos de vista que son enfatizados con la parte estética y narrativa que construyen esta ficción.

Y una gran serie que nos engancha capítulo tras capítulo culmina su primera temporada con una escena que es una de las mejores escenas de la serie a todos los niveles. Esta escena narra la recaída de Rue, su caída al fondo del pozo, una vez que pierde la única motivación que ha tenido en mucho tiempo, su relación con Jules. Esta escena representa la pérdida de la batalla que llevamos luchando con Rue desde el primer capítulo. Lo que narra es tan fuerte que ni siquiera la voz narradora de Rue lo habría podido expresar y exteriorizar, hacérnoslo llegar directamente a las tripas, de la forma en que lo hace la canción y la coreografía. Se recurre a otras formas de expresión artística como la danza y la música, y a través de movimientos tan abstractos como orgánicos, vemos su locura, su rendición, lo que le ha costado aguantar y llegar a la cima y lo fácil que ha sido volver a caer. Rue pierde finalmente toda su voluntad y se convierte en una marioneta de su propia fragilidad, y con el plano final de su caída quedamos sin aliento a la espera de una nueva temporada.


miércoles, 29 de abril de 2020

L´AMICA GENIALE

Ficha técnica


Título: L´amica geniale
Guión: Saverio Costanzo, Elena Ferrante, Francesco Piccolo, Laura Paolucci
Director: Saverio Costanzo
Año: 2018
País: Italia
Temporadas: 2
Reparto: Margherita Mazzucco, Gaia Girace, Elisa Del Genio, Ludovica Nasti, Dora Mattia Bisonni, Marco Pancrazi, Luca Gallone, Luca Gallone, Antonio Milo, Pina Di Gennaro, Sarah Falanga, Antonio Buonnano, Valentina Acca, Imma Villa, Anna Rita Vitolo, Adriano Tammaro, Alessio Gallo, Dora Romano, Antonio Pennarella, Nunzia Schiano, Kristijan Di Giacomo, Giovanni Amura, Tommaso Rusciano, Gennaro De Stefano, Alessandro Nardi, Francesco Serpico, Giuliana Tramontano, Federica Sollazzo, Anna Redi, Clotilde Sabatino, Lucia Manfuso, Ulrike Migliaresi, Domenico Cuomo, Christian Giroso, Francesco Catena, Eduardo Scarpetta, Vicenzo Vaccaro, Giovanni Buselli, Bruno Orlando, Matteo Cecchi, Valerio Laviano Saggese, Fabrizio Cottone, Lia Zinno, Francesca Bellamoli, Francesca Pezzella, Pietro Vuolo, Elvis Esposito, Alice D´Antonio, Rosaria Langellotto, Vittorio Viviani, Riccardo Palmieri
Productora: Coproducción Italia-Estados Unidos, HBO, Wildside, Fandango Produzione, RAI
Fotografía: Fabio Cianchetti
Música: Max Richter
Género: Drama




L´amica geniale es una adaptación literaria de la saga Dos amigas, escrita por Elena Ferrante. Hasta el momento se han producido dos temporadas de la serie, correspondientes a los dos primeros libros de la saga compuesta por cuatro novelas. La serie está dirigida por el cineasta italiano Saverio Costanzo y cuenta una historia retrospectiva en la que Elena Greco rememora su peculiar amistad con Lila Cerullo comenzando por la infancia de ambas, una historia de vida envuelta en el contexto social de la posguerra.

Elena y Lilia se crían en un barrio humilde de Nápoles, de familias trabajadoras que no contemplan un futuro mejor para las nuevas generaciones. En este contexto, Elena y Lila comienzan su amistad cuando un día, en el colegio, la profesora descubre que Lila sabe leer y escribir sin que nadie la haya enseñado. Hasta ese momento Lila había destacado como una niña insolente y maleducada, y Elena como la alumna más aplicada. Este hecho despierta una curiosidad desmedida en Elena, admiración por esa niña que vivía en frente de su casa pero con la que nunca había cruzado una palabra. 

Aquí comienza la amistad de dos mentes maravillosas atrapadas en un mundo machista y clasista. A pesar de sus capacidades, el destino de ambas empieza a tomar caminos muy diferentes al finalizar ese mismo curso y la amistad de las dos niñas se torna en una relación controvertida en la que el amor y la admiración conviven a partes iguales con la envidia y el rencor.

Según avanza la vida de una, y se estanca la de la otra, la serie narra la prematura pérdida de la inocencia de ambas y se empieza a hablar con total honestidad de sentimientos a menudo polémicos y controvertidos como el resentimiento, la frustración, la rabia o el estancamiento vital. A pesar de las circunstancias, ambas protagonistas nunca abandonan su amistad que crece en medio de un vaivén de emociones, y nos regalan reflexiones ilustradas con la rebeldía inherente a aquel a quien han privado injustamente de la libertad de aprender, y con la incomprensión de unas jóvenes miradas  que no alcanzan a entender los actos y las palabras de un entorno estancado y autodestructivo.

Toda esta maraña de sentimientos está reforzada por una banda sonora que es el fiel reflejo de las emociones de los personajes, y el transcurso de la historia y el paso del tiempo se retrata a través de escenas que con suavidad y fluidez nos muestran sin atisbo de brusquedad la entrada de las protagonistas en diferentes etapas de la vida.

L´amica geniale es un retrato tan realista y tan verdadero de los sentimientos y las paradojas del corazón y la amistad que el espectador se busca a sí mismo en cada una de las palabras y en cada uno de los actos, y se encuentra. Resulta imposible posicionarse totalmente a favor o en contra de las protagonistas, estamos con ellas en las buenas y en las malas. Es un ejercicio de lealtad hacia los personajes.

En definitiva, esta adaptación literaria constituye un argumento bien construido con el que, a través del relato de situaciones cotidianas, el espectador entra en el mundo interior de los personajes encaminándose hacia una de las situaciones más bonitas en el visionado de una obra cinematográfica o la lectura: la identificación con los personajes y el encuentro cara a cara con el propio reflejo.

jueves, 23 de abril de 2020

THE YOUNG POPE Y THE NEW POPE

Ficha técnica




The young Pope

The young Pope es una serie de 10 capítulos estrenada en el 2016 y que tiene su continuación con The new Pope, con otros 9 capítulos, estrenada en 2020. Aunque la segunda es la continuación de la primera, y realmente son dos temporadas de la misma serie, ambas se presentan como dos producciones con distinto nombre, aunque guardan una total relación en cuanto al argumento, los personajes… Al igual que muchas de las obras cinematográficas de Paolo Sorrentino, esta serie es una reflexión y una crítica hacia la Iglesia y el poder.

The Young Pope comienza con la celebración del cónclave en El Vaticano para elegir al nuevo Papa, tras la inesperada y sospechosa muerte del último. Desde el inicio la serie ya muestra una organización que se rige por la manipulación y la falsificación en todo su funcionamiento. Tras las tretas de Voiello (Silvio Orlando), cardenal y Secretario de Estado, se nombra como nuevo Papa a Lenny (Jude Law), que se convierte en el Papa más joven en la historia. 

El gran acierto de la serie, además de su magnífico guión, es el elenco de actores que da vida a unos personajes con un minucioso diseño, con una personalidad cuidada al detalle, y que son el elemento principal a través del cual se transporta al espectador a un universo desconocido y caracterizado a lo largo de toda la historia (en la realidad) por el secretismo, el enigma y la confusión. Cada uno de los personajes interpreta una cara diferente de la moneda y con el conjunto de todos ellos y sus relaciones se muestra el entramado por el que se rige la élite del mundo eclesiástico. 

A lo largo de los capítulos los personajes interpretan con gran maestría y estilo diálogos muy reveladores que muestran la esencia de la serie y que mantienen al espectador en la eterna dicotomía entre el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto. Los personajes no son fieles a un bando en sentido estricto, cada diálogo y cada acción están llenos de connotaciones semejantes y a la vez contradictorias, y gracias al buen ensamblaje de todos estos matices la serie consigue mantener la tensión en la trama y el enganche con los personajes.

Y todo lo anterior se completa con la calidad y la identidad de la dirección de Sorrentino. Ayudado, desde luego, por unas localizaciones que no necesitan un alarde de creatividad ni una compleja composición del cuadro para aparecer deslumbrantes ante la cámara, Sorrentino enfatiza a cada uno de los personajes, cada diálogo, y cada acción con un exquisito uso del lenguaje cinematográfico. Planos muy narrativos, expresivos y bien compuestos, con unos movimientos de cámara elocuentes y nada azarosos, y un montaje delicado y meticuloso. Junto con la realización y el montaje, la elección de la banda sonora remata el conjunto de piezas que actúan como elementos desacralizadores de un argumento que se mueve en terreno sagrado.   


De la seducción de Lenny a la humanidad y el altruismo de Gutiérrez


Volviendo a los personajes, desde el inicio vemos como Lenny, convertido en Pío XIII cuando es nombrado Papa, acapara toda la atención y todo el peso de la serie tanto argumentativamente como visual e interpretativamente. El personaje de Pío XIII es un imán para los ojos del espectador. Es un personaje misterioso, inesperado y seductor que actúa como la fuerza que invierte las tornas y que enfrenta a todos los personajes provocando una hecatombe que obliga a estar en alerta tanto al espectador como a los propios personajes. 

Otro de los personajes que desde el primer momento capta el interés y despierta la curiosidad es el personaje de Voiello. Aunque al principio se presenta como el antagonista y enemigo de Pío XIII, a lo largo de los capítulos nos daremos cuenta de que ambos son muy parecidos, con un modo de actuar moralmente cuestionable y controvertido, y con poca aprobación por parte de los demás, pero que esconde una buena finalidad. Cada uno con sus intereses resultan ser los personajes más honestos.

Pero, con perdón de los anteriores, el personaje que muestra una de las cargas emocionales más complejas de la serie es el cardenal Gutiérrez, interpretado por el actor español Javier Cámara. Viendo la trayectoria de Cámara y valorando enormemente todas sus interpretaciones, quizás sea este personaje el más complejo de su carrera. Comienza en la sombra y poco a poco adquiere relevancia y peso en la trama a la par que los personajes principales se acercan a él en búsqueda de valores que parecían olvidados en Ciudad del Vaticano como la lealtad, la fidelidad, la humanidad y la honradez. En Gutiérrez se ven reflejados los valores que la Iglesia lleva por bandera, pero que todos los demás personajes parecen haber dado de lado en favor de sus propios intereses. De esta forma, con humildad y sin afán de destacar, consigue tener el lugar más cercano al Santo Padre en lo que a su cargo dentro del clero se refiere, pero también y fundamentalmente en el terreno personal. Aun estando en lo más alto este personaje consigue con su gran carisma y con su calidad moral hacer una reflexión desde su propia experiencia vital acerca de la religión, la institución eclesiástica y los valores de la Iglesia que acerca la religión al mundo teniendo consciencia del carácter evolutivo de la sociedad y la necesidad de adaptación a los tiempos. Un personaje complejo al que Javier Cámara ha sabido dar forma a la perfección captando toda su esencia y formando un tándem muy especial con el Papa Pío XIII, y que seguirá brillando y manteniendo la fascinación y admiración del público también en The new Pope.



The new Pope

En el inicio de The new Pope nos encontramos con una pieza menos en el trío Lenny-Voiello-Gutiérrez, pero rápidamente la extravangancia y singularidad de ese tercio perdido se ve recuperada con la llegada al poder de un personaje que durante The young Pope se había mantenido en un discreto segundo plano. El cardenal Viglietti (Marcello Romolo), confesor durante años de todos los cardenales en El Vaticano, es nombrado Papa bajo el nombre de Francisco II, de nuevo gracias a las artimañas de Voiello. La información es poder y, contra todo pronóstico, consigue lo que se propone en su breve mandato. Este personaje es la antítesis a todo lo que había representado el Papa Pío XIII. El nuevo Papa pretende basar su mandato en valores como la pobreza y la ayuda al prójimo rechazando la ostentosidad y cualquier  uso inmoral de la riqueza de la Iglesia. Esto es algo que no aprueba nadie a su alrededor y, tras hacer uso de su poder de una manera excéntrica aunque de buena fe, desaparece dejando al espectador con la miel en los labios. Aunque da paso a un espléndido John Malkovich interpretando al Papa Juan Pablo III, habría sido maravilloso poder disfrutar más tiempo del sarcasmo, la mordacidad y la extravagancia del personaje de Francisco II. 


Además del descubrimiento del personaje interpretado por Marcello Romolo y de la grata presencia de John Malkovich, The new Pope añade un ingrediente sorpresivo al argumento que es la sublevación de las monjas que conviven con los cárdenales y demás cargos eclesiásticos en El Vaticano. Una pista nos da desde el primer capítulo la cabecera de la serie, donde las protagonistas son ellas, desprovistas de sus hábitos y envueltas en un juego de luces y música donde se refleja claramente que en algún momento de la trama ellas tendrán el poder. Durante la segunda mitad de la serie son el elemento de confrontación de los personajes principales, la imagen de la reivindicación femenina dentro de la Iglesia y, de nuevo, la adaptación a los nuevos tiempos de una institución arcaica y empeñada en seguir anclada en la tradición y los valores del pasado.



The next Pope?

Esta serie plantea una temática con la que es fácil caer en los extremos. Habitualmente nos encontramos con obras cinematográficas, literarias o teatrales que o son comedia o son drama, o una crítica demoledora al mundo eclesiástico. Sin embargo, aquí se nos presenta un punto intermedio muy atractivo, con unas dosis de comedia e ironía muy llamativas, con los toques justos de drama y con una sutil intencionalidad crítica que expone y cuestiona pero no avasalla enjuiciando por encima de lo necesario. Es el punto justo en el que la mezcla da como resultado un producto que atrae a un público muy heterogéneo y que enamora a gran parte de la crítica desde hace cuatro años. 

The young Pope resulta algo más atrayente y estimulante que  The new Pope, aunque puede que esto solo se deba al elemento novedoso de una serie como esta y en un 80% a la presencia activa del personaje interpretado por Jude Law. Pero en cualquier caso ambas se han convertido en una serie imprescindible en le panorama audiovisual de los últimos años. Esperemos que Sorrentino nos obsequie pronto con una nueva entrega de la vida en Ciudad del Vaticano.