domingo, 22 de enero de 2017

TWIN PEAKS


                             Ficha técnica



Título: Twin Peaks
Guión: David Lynch, Mark Frost, Scott Frost, Harley Peyton, Robert Engels, Barry Pullman, Tricia Brock
Director: David Lynch, Mark Frost, Lesli Linka Glatter, Caleb Deschanel, Duwayne Dunham, Tim Hunter, Todd Holland, Tina Rathborne, Diane Keaton
Año: 1990
País: Estados Unidos
Episodios: 30
Reparto: Kyle MacLachlan, Sheryl Lee, Miguel Ferrer, Lara Flynn Boyle, Michael Ontkean, James Marshall, Sherilyn Fenn, Dana Ashbrook, Mädchen Amick, Richard Beymer, Ray Wisem Peggy Lipton, Joan Chen, Harry Goaz, Eric Dare, Kimmy Robertson, Jack Nance, Everett McGill, Piper Laurie, Wendy Robie, Chris Mulkey, Ian Buchanan, Heather Graham, Michael Horse, Russ Tamblyn, Kenneth Welsh, David Patrick Kelly, Maty Jo Deschanel, Catherine E. Coulson, Warren Frost, David Lynch, David Duchovny, Billy Zane, Ted Raimi, Jane Greer, Michael J Anderson
Productora: Lynch/Frost Productions, Propaganda Films, Spelling Enterteiment, Twin Peaks Productions, ABC
Fotografía: Frank Byers
Música: Angelo Badalamenti, David Slusser
Género: Ciencia Ficción. 


La huella de David Lynch

Twin Peaks es una serie emitida en la cadena ABC entre los años 1990 y 1991. Desde el primer episodio se intuye en la estética y la narrativa la huella de David Lynch, creador de la serie junto a Mark Frost, ambos directores de la tercera temporada que se estrenará en 2017, veinticinco años después de su final. David Lynch es un aclamado director con una amplia trayectoria en cine y televisión. Sus obras son fácilmente reconocibles tanto estética como narrativamente. En ellas crea una atmósfera peculiar y claramente identificativa de su trabajo como director, una atmósfera que juega con lo abstracto y que en ocasiones puede resultar tan fascinante como difícilmente comprensible, pero que hace de David Lynch uno de los directores más reconocidos de las últimas décadas. Mark Frost también cuenta con una amplia trayectoria como director y guionista en cine y televisión, en cuya carrera destaca su trabajo en Twin Peaks y como guionista en Los cuatro fantásticos.

Twin Peaks es una pequeña localidad de Estados Unidos en la que todo empieza a complicarse con el hallazgo del cadáver de Laura Palmer. Para resolver el crimen es enviado al pueblo el agente de FBI Dale Cooper (Kyle MacLachlan). Lo que empieza como un caso de asesinato pronto se mezcla con una atmósfera sobrenatural que envuelve a todo el pueblo.

Excentricidad

Twin Peaks es una serie con una narrativa y una estética estridentes, innovadoras y complejas. Es una obra de extremos, como cualquiera de las obras de David Lynch. Esta serie puede dejar al espectador pegado a la pantalla o puede crear un gran rechazo por la complejidad de la trama, no tanto en el fondo sino en la forma, en ocasiones demasiado alejada de la realidad, que pueden distraer la atención de la historia. 

En principio, el argumento de Twin Peaks se basa en una historia simple de homicidios en un pequeño pueblo de Estados Unidos. Y para romper esa simplicidad llega el trabajo de David Lynch, entre otros, como guionista y director. El giro que convierte este argumento en una historia llena de detalles excéntricos que la alejan de cualquier thriller realizado en la ficción televisiva hasta ese momento llega con  algunos elementos claves en su escritura. En primer lugar, el guión, que cuenta con diálogos entre los personajes con una gran carga expresiva, que hace ver en pocas palabras el perfil atópico de cada uno de ellos. Unos diálogos escogidos a la perfección para mostrar la naturaleza de los habitantes de Twin Peaks y la evolución de los hechos que allí suceden. En segundo lugar, el diseño de los personajes, unos personajes cuyos actos y personalidad escapa a toda lógica, pero que se encuentran perfectamente asentados dentro del imaginario de Twin Peaks, y que logran dotar de un ritmo frenético la historia. En tercer lugar, y de la mano de lo dicho anteriormente, la magnífica interpretación de los actores. El elenco seleccionado para esta serie no podía ser otro teniendo en cuenta la particularidad de los personajes a los que interpretan cada uno de los actores. Destaca el trabajo de Kyle Maclachlan, el agente que llega a Twin Peaks con una personalidad embriagadora y un método de trabajo poco empírico tratándose de un agente especial del FBI. En el extremo contrario se encuentra Miguel Ferrer, que da vida al forense Albert, una persona metódica, con ninguna habilidad social y obsesionado con la meticulosidad y perfección en su trabajo. Cada uno de los personajes que componen esta serie reúnen características que hacen a los habitantes de Twin Peaks resulten cautivadores a los ojos del espectador, y que crean un punto de conexión y de identificación con él a pesar de su lejanía con el imaginario social al que estamos acostumbrados.

La vuelta de Twin Peaks

Twin Peaks es una serie con una gran calidad en todos sus elementos y que ha logrado la fidelidad de sus espectadores hasta esperar la tercera temporada durante veinticinco años. Pero resulta difícil explicar el poder que Twin Peaks despierta en el público. Lo que comienza como algo simple se vuelve cada vez más complejo con el paso de los capítulos, acumulando un sinfín de detalles inexplicables en una historia que camina, en ocasiones da la sensación que sin un rumbo bien definido, hacia lo abstracto y lo sobrenatural configurando un final imposible de reconducir hacia el entendimiento. Con la evolución de la serie resulta complicado establecer una línea de comprensión a lo largo de las dos temporadas iniciales. 

Es una serie en la que, en ocasiones, no hay que invertir un mayor esfuerzo en la total comprensión de los hechos de una forma lógica, sino que el espectador debe sumergirse en el universo Twin Peaks, dejar que la estética y la narrativa de la serie y que cada uno de los personajes entren en la mente y nos guíen a través de la ficción.

Tras el final de la segunda temporada, hace ya veinticinco años, los espectadores están ansiosos por conocer como continuará la historia. La tercera temporada ha sido realizada en su totalidad por David Lynch y Mark Frost, los creadores de la serie. Ahora la serie debe tener en cuenta que su público ha crecido durante estos veinticinco años, y deberá adaptar la trama para poder cautivarlos de nuevo.

viernes, 23 de diciembre de 2016

BLACK MIRROR





                                      Ficha técnica

Título: Black mirror
Guión: Charlie Brooker, Kanak Huq, Jesse Armstrong, Michael Schur, Rashida Jones, William Bridges
Director: Otto Bathurst, Euros Lyn, Brian Welsh, Owen Harris, Carl Tibbetts, Bryn Higgins, Joe Wright, Dan Trachtenberg, James Watkins, Jacob Verbruggen, James Hawes
Año: 2011
País: Reino Unido
Episodios: 12
Reparto: Rory Kinnear, Lydia Wilson, Anna Wilson-Jones, Daniel Kaluuya, Jessica Brown Findlay, Toby Kebbel, Jodie Whittaker, Tom Cullen, Amy Beth Hayes, Hayley Atwell, Domhnall Gleeson, Leonora Crichlow, Tuppence Middletn, Daniel Rigby 
Productora: Zeppotron. Netflix.
Fotografía: Jake Polonsky, Zac Nicholson, Damian Bromley, Gustav Danielsson, Seamus McGarvey, Mike Spragg, Bear McCreary, Tim Maurice-Jones, Lukas Strebel, Ruben Impens
Música: Stephen McKeon, Stuart Earl, Vince Pope, Jon Opstad, Anthony Genn, Martin Slattery, Max Richter, Aaron Morton, Alex Heffes, Martin Phipps, Ben Salisbury, Geoff Barrow 
Género: Ciencia Ficción. Tecnología. Distopía.


Distopía

Black Mirror es una serie de televisión con una estructura de capítulos independientes entre sí, cada uno con diferente trama y personajes, conectados por un hilo común: las consecuencias del avance tecnológico en la sociedad. La serie se estrena en el año 2011 de la mano de Zeppotron con tres capítulos que conforman la primera temporada. Hasta el estreno de su tercera temporada en 2016 la serie sufre algunos cambios reseñables, como el cambio de Zeppotron a Netflix y la estructura de sus temporadas, las dos primeras con tres capítulos cada una y la tercera con seis capítulos.

En la serie trabajan directores y guionistas con cierta trayectoria y prestigio dentro del sector audiovisual. La mayoría de capítulos están guionizados por Charlie Brooker, un cómico británico con una amplia trayectoria como guionista en televisión. Cada capítulo se realiza bajo la dirección de un gran elenco de directores, entre los que se puede destacar la llegada al comienzo de la tercera temporada de Joe Wright, director de Atonement y Pride and Prejudice; y Dan Trachtenberg, con una amplia carrera en televisión y publicidad. Desde el comienzo de la serie en 2011 también destacan la dirección de profesionales con una carrera consolidada en el terreno de las series de ficción como Euros Lyn, director de varios capítulos de la reconocida serie Doctor Who.

Black Mirror narra en forma de predicción distópica y a través de diferentes tramas y personajes cuáles son las consecuencias que en un futuro puede conllevar el uso masivo y desmesurado de la tecnología. Cada capítulo muestra cómo podría llegar a ser la sociedad futura si la tecnología se introduce de una forma agresiva en los diferentes  ámbitos de la vida cotidiana.

Una de las novedades que introduce Black Mirror en el mapa de las series de ficción, junto con la temática, es su estructura. La serie se divide en episodios independientes entre sí, que desarrollan historias que nacen y acaban sin extenderse al resto de episodios. El único hilo común que hace que los diferentes episodios se consideren parte de una serie es el trasfondo de la trama. Aunque cada uno de los capítulos narra relatos totalmente dispares, todos muestran a través de diferentes hechos hacia dónde nos podría llevar el vertiginoso desarrollo tecnológico en la sociedad moderna. Este tipo de estructura con tramas independientes es una pauta que se está repitiendo en los últimos años en las nuevas producciones de ficción, incluso ha llegado a darse el caso de series de este tipo en la ficción española. Aunque el caso de Black Mirror es el más atrevido y arriesgado, ya que en otros casos, como American Horror Story, nos enfrentamos a temporadas independientes en la que sí que hay un numero de episodios que conforman la temporada que están relacionados entre sí, y cuya trama se desarrolla desde el primero hasta el último de los capítulos. Además, aunque con cada nueva temporada comenzamos una nueva historia con nuevos personajes, sí que encontramos elementos comunes como el elenco de actores e incluso algunas tramas que se entrecruzan, como en el caso de las temporadas Asylum y Freak Show. 

Esta propuesta narrativa resulta atractiva, sobre todo teniendo en cuenta el tipo de espectador con un ritmo de vida frenético y con tiempo limitado al que se enfrenta la ficción en la actualidad. Pero también supone un arma de doble filo, y especialmente teniendo en cuenta la temática de esta serie. El hacer de cada capítulo una historia diferente supone diseñar una trama y unos personajes desde cero en cada episodio, lo que conlleva una limitación creativa en cuanto a la escritura de guión. No se pueden realizar temporadas de trece capítulos como estamos acostumbrados con esta estructura y dentro de los límites de una temática tan concreta como en el caso de Black Mirror. Esto hace que las dos primeras temporadas de la serie tengan más fuerza y una estructura más sólida con tramas mejor construidas que en la tercera temporada en la que, aunque seguimos encontrando historias atractivas para el espectador, se advierte un cierto agotamiento creativo con el que se ha perdido el impacto que producían en el espectador los primeros capítulos de la serie.


La involución de la sociedad

El punto fuerte de la serie reside en que tiene una trama muy actual. Todo lo que tiene que ver con la tecnología está a la orden del día, y en los últimos años están adquiriendo relevancia los debates acerca de los problemas o las consecuencias que el precipitado desarrollo de la tecnología puede ocasionar en el futuro, problemas sobre todo de carácter social.

Black Mirror construye sus tramas poniendo la atención en la dependencia de la tecnología llevada al extremo. En cada uno de los capítulos se muestra como todo está controlado por la tecnología, desde las relaciones personales a cualquier ámbito dentro la sociedad. Con cada de sus historias, Black Mirror muestra a través del auge de la tecnología el declive de la humanidad.

A lo largo de los doce episodios que conforman la serie encontramos tramas más realistas y actuales que tienen que ver sobre todo con el uso de las redes sociales y el poder que pueden ejercer los mass media, que se alternan con otras más futuristas y extremistas que hablan de cómo puede alterar la tecnología los límites de la ciencia, la medicina o la propia vida.

En cuanto a la estructura y narrativa de la serie cabe hacer un último apunte. En cada capítulo se desarrolla una historia completa y compleja en alrededor de 45 minutos. La complejidad y la cantidad de información que contiene cada episodio hace que no haya tiempo para preámbulos y se presente la trama sin una contextualización, la cual el espectador va descifrando según avanza el capítulo. Esta falta de contexto se intenta compensar en los créditos finales de la serie, que se intercalan con una serie de planos que imita a imágenes de archivo, y que generalmente dan información acerca de lo que sucede con los personajes antes o después de los hechos que narra la trama.

Un adiós a tiempo

Con Black Mirror estamos ante una serie cuya idea inicial fue novedosa y potente, pero que a medida que se ha ido desarrollando ha perdido fuerza en cada una de sus fases. La paranoia que prometía en sus inicios ha ido perdiendo potencia a favor de tramas mucho más dulcificadas, sobre todo a partir de su tercera temporada. Con la llegada de la tercera temporada después de tres años de espera se advierte una perdida de control sobre la serie por parte de los creadores. Quizás tiene algo que ver el cambio de productora. En cualquier caso, en la tercera temporada se advierten cambios injustificados en cuanto a la estructura de la serie, y puede que justificados por el agotamiento creativo en cuanto a las tramas que se desarrollan en los nuevos capítulos. En pocas palabras, han alargado la temporada justo en el momento en el que se han quedado sin historias que contar. A veces un adiós a tiempo es una victoria, y el triunfo de Black Mirror fue alcanzado en 2013 con el final de la segunda temporada.

domingo, 11 de diciembre de 2016

THE SOPRANOS


                                     

                                           Ficha técnica                

Título: The Sopranos
Guión: David Chase, Terence Winter, Mitchell Burgess, Robin Green, Matthew Weiner, Frank Renzulli, Michael Imperioli, Todd. A. Kessier, Diane Frolov, Andrew Schneider.
Director: David Chase, Timothy Van Patten, John Patterson, Allen Coulter, Alan Taylor, Henry Bronchtein, Jack Bender, Steve Buscemi, Daniel Attias.
Año: 1999
País: Estados Unidos
Temporadas: 6
Reparto: James Gandolfini, Edie Falco, Lorraine Bracco, Michael Imperioli, Jamie Lynn Sigler, Robert Iller, Dominic Chianese, Nancy Marchand, Drea de Matteo, Tony Sirico, Aida Turturro, Steve Van Zandt, Steve Schirripa, Dan Grimaldi, Joseph R. Gannascoli, Federico Castelluccio, Steve Buscemi, Joe Pantoliano, John Ventimiglia, Sharon Angela, Frank Vincent, Vincent Pastore, Kathrine Narducci, David Proval, Peter Bogdanovich, Jerry Adler, Jason Cerbone, Vincent Curatola, Arthur J. Nascarella, Paul Schulze, Richard Portnow, David, Margulies, Karen Young, Alla Kliouka Shaffer, Angelo Massagli, Annabella Sciorra, John Fiore, John Heard, Joseph Badalucco Jr, Lola Glaudini, Tony Lip, Louis Lombardi, Matt Servitto, Oksana Lada, Toni Kalem, Paul Herman, Peter Riegert, Tony Darrow.
Productora: HBO
Fotografía: Phil Abraham, Alik Sakharov.
Música: Will Edwards, Ashen Keilyn.
Género: Drama. Mafia.


La obra maestra de Chrissy Moltisanti

The Sopranos es una serie que estrena la HBO a finales de la década de los noventa y que se prolongará hasta el 2007 con seis temporadas. En cuanto a los profesionales que desarrollan los trabajos de guión y dirección, destaca la presencia de Michael Imperioli como guionista de la serie. Imperioli forma parte del grupo de guionistas que desarrolla la idea, pero también da vida a uno de los personajes principales y con más carga emocional de la trama, Christopher Moltisanti. Además, en la serie el personaje de Chrissy Moltisanti es un apasionado del cine, un escritor aficionado de guiones de largometrajes que no encuentra el valor suficiente para cambiar su puesto como capo por un futuro como guionista. Finalmente, su mejor obra, The Sopranos, parece que ha cosechado el mayor de sus éxitos como guionista y actor.

The Sopranos narra las debilidades y los conflictos interiores del futuro jefe de una de las familias pertenecientes a la mafia de Nueva Jersey. Tony Soprano debe compaginar su intento por solucionar sus problemas de autoestima en la consulta de su psicóloga con sus deberes en el crimen organizado.


El payaso triste

The Sopranos es una serie que desde el primer momento nos mantiene hipnotizados a través de su personaje principal, Tony Soprano. La serie juega en cuanto al diseño de personajes a la ambigüedad, al desconcierto en algunas ocasiones en las que el espectador no comprende como pueden convivir en el mismo personaje el lado más humano y vulnerable y el criminal, y a provocar en el espectador algo parecido al síndrome de Estocolmo dejando que este quede totalmente enganchado a un personaje de dudosa moral. 

Según se desarrollan los capítulos se alternan las dos facetas de los personajes principales. Por un lado se nos muestra la vida “profesional”, las relaciones de negocios, el significado y el funcionamiento de la mafia en Nueva Jersey, y el paso entre los que entran a formar parte de la “familia” y los que salen de ella. Por otro lado, conocemos en profundidad sobre todo a los personajes de la familia Soprano a través de las sesiones de Tony con su psicóloga. Estas sesiones son una de las claves en el hilo argumental de la trama, y lo que permite al espectador empatizar con el personaje, llegar a comprenderlo e incluso justificar ciertos comportamientos reprobables, y establecer en la categoría de lo humano a un personaje que en principio parece carecer de escrúpulos y sentido de la ética. Desde el principio el espectador encuentra en la pantalla que el malo también es vulnerable, incomprendido, débil. Pero, además, existen otros elementos en la trama que ayudan al espectador a entender la compleja psique del personaje, y estos son precisamente otros personajes como A. J. Soprano, hijo de Tony, y Christopher Moltisanti, su sobrino. A través de este trío de personajes el espectador puede enfrentarse a los temores de Tony sobre el futuro, y las experiencias vividas en el pasado. En Chrissy Tony ve el futuro de su hijo, pero también se ve a él mismo unos años atrás. Se podría decir que estos tres personajes representan a uno solo en diferentes etapas de la vida.

A través la terapia se presenta un análisis psicológico y de la vida cotidiana de los personajes principales como individuos, pero también como miembros de su pequeña sociedad, en la que tienen que lidiar con sus conflictos internos y cumplir con sus obligaciones como miembros del crimen organizado. Hay una secuencia importante con respecto a esa dualidad entre lo que significa pertenecer a la mafia por encima de cualquier cosa, incluso de los miedos y la inseguridad. Con la escena del nombramiento de Christopher Moltisanti como capo en la tercera temporada, después de ver el camino recorrido por el personaje para llegar hasta ahí, se muestra la integración en la familia casi como un pacto de sangre, algo irrompible por encima de cualquier sentimiento perteneciente a la vida privada. Más adelante, y también de la mano de Christopher Moltisanti, somos testigos de cómo la traición a ese pacto se paga con la vida.

Capítulo 3 Temporada 3. Incorporación de Christopher Moltisanti a "la familia"

Volviendo a la psicología de Tony Soprano, desde el inicio de la serie se presenta un overpromise en cuanto a los resultados de su terapia. Como a se ha mencionado, con esta parte de la trama se nos muestra la cara más humana del personaje, se le disculpan ciertas actitudes y llega a parecer que se produce un cambio en su comportamiento, sus pensamientos y sus emociones. Pero, por el contrario, todo empeora en sus relaciones con el paso de los años. Y cuando legamos al final de la serie, las pautas del inicio permanecen y Tony sigue siendo el mismo, y el espectador se encuentra con él en el mismo punto de partida.


El final de The Sopranos y el impacto de The Black Donnellys

The Sopranos pone de manifiesto las señas de identidad de la mayoría de producciones de series de ficción que lleva cabo la HBO. En esta serie están presentes unas bases en cuanto al diseño de los personajes que se repiten de forma igualmente genuina en otras obras como Six Feet Under.

Con el final de The Sopranos se fue una de las mejores series de la década del 2000, y visto el éxito que había proporcionado la competencia quiso coger el testigo y en el mismo año en que finaliza la NBC estrena la primera y única temporada de The Black Donnellys. Con una trama con algunos nexos de unión con The Sopranos, y un buen diseño de personajes, aunque quizás no tan exhaustivo como el que nos proporcionaron las seis temporadas de The Sopranos, la producción de la NBC no tuvo ni un 20% del éxito que tuvieron Tony y su familia. ¿Por qué? Se pueden analizar diferentes causas, como que el éxito de The Sopranos era demasiado reciente y las comparaciones son odiosas, o que el espectador de la HBO y la NBC no son el mismo, y por lo tanto no se le pueden ofrecer las mismas historias. Pero, dejando patente la genialidad, el éxito y maestría de The SopranosThe Black Donnellys podría haber sido, quizás con un poco más de distancia, una buena sucesora para los fans de la mafia italiana.

lunes, 31 de octubre de 2016

THE BLACK DONNELLYS





                             Ficha técnica

Título: The black Donnellys
Guión: Paul Haggis, Alissa Haggis, Robert Moresco, Amanda Moresco, Kim Clements, Sean Whitesell, Mick Betancourt, Allan Steele, Jeff King, Gary Lennon, Bob Lowry.
Director: Paul Haggis, Robert Moresco, Kevin Bray, Anthony Hemingway, Jeff King, Daniel Minahan, Deran Sarafian, Gloria Muzio, Dan Lerner, T. J. Scott, David Straiton.
Año: 2007
País: Estados Unidos
Episodios: 13
Reparto: Jonathan Tucker, Billy Lush, Tom Guiry, Michael Stahl-David, Kate Mulgrew, Olivia Wilde, Keith Nobbs, Patrick Brenan, Kirk Acevedo, Peter Greene, Brian Tarantina, Betsy Beutler, Kevin Conway, Molly Schaffer, Jamie Bonelli, Bridget Regan, Chris Bauer, Seamus Davey-Fitzpatrick, Jacqueline Hendy, Allan Steele, Brian Donahue.
Productora: National Broadcasting Company (NBC)
Fotografía: Russell Lee Fine
Música: Mark Isham
Género: Crimen. Mafia.


“There is always one moment in childhood when the door opens and lets the future in”.


The black Donnellys es una serie de televisión que se estrena en 2007 y tras la emisión de su primera temporada es cancelada sin dar un final cerrado a la trama. El guión está escrito, entre otros, por Paul Haggis, guionista de películas como Million dollar baby o Cartas desde Iwo Jima.

La serie narra la historia de una familia irlandesa que tiene que sobrevivir en un barrio de Nueva York donde conviven la mafia irlandesa e italiana. La sucesión de una serie de acontecimientos entre ambos clanes les lleva a cambiar el rumbo de sus vidas y a verse inmersos en situaciones que acaban con la vida que hasta el momento tenían establecida.

Los conflictos entre la moralidad del individuo y la supervivencia dentro de la comunidad, la traición de unos valores en favor de otros mucho más fuertes como pueden ser la protección de la propia familia, la ley del más fuerte. De todo esto trata The black Donnellys. Durante toda la serie, o durante la única temporada que se ha podido disfrutar de ella, el espectador vive en constante tensión con el personaje de Tommy Donnelly. Tommy, con poco más de veinte años tiene que hacer frente a convertirse en el padre de familia, lidiar con los malos hábitos de sus hermanos y sobrevivir en una comunidad que se mueve entre mafias, asesinatos, ajustes de cuenta y negocios mezquinos. Pero realmente no es este panorama el que hace que Tommy sea como es, ni el que le pone en el disparadero de todas las situaciones por las que atraviesa a lo largo de la trama. Desde que finaliza el primer capítulo se pone de manifiesto la verdadera razón por la que Tommy se carga de responsabilidades que no le atañen con respecto a sus hermanos, y porqué lleva a cabo una lucha permanente por no caer en las prácticas de supervivencia que están a la orden del día en el barrio en el que vive. A pesar de que su barrio y las relaciones tanto personales como de negocios que en él se establecen son como son desde mucho antes de su nacimiento, Tommy se carga con la culpa a la espalda a partir de que por accidente, o por tomar la decisión errónea, atropella a su hermano mayor con un coche robado dejándole una minusvalía de por vida. Robo, conducción temeraria, atropello y fuga, eran el día a día de un niño de diez años que a partir de ese momento se pone como únicos objetivos en la vida convertirse en un adulto de moral intachable e intentar saldar su deuda con su hermano procurando que ninguno de ellos se conviertan en delincuentes, drogadictos o cadáveres a manos de alguno de los clanes que luchan día y noche para hacerse con el poder en el barrio.

Ya desde el primer capítulo se intuye el ritmo desenfrenado de la trama y la lucha sin descanso a la que harán frente los personajes. El primer capítulo se desarrolla haciendo una introducción de los personajes, sus relaciones y el ambiente en el que viven, pero en el momento en que se introduce el flash back, y con él el primer punto de giro de la trama, en el que se desvela que fue Tommy quién atropelló a Jimmy, la historia comienza a precipitarse. A partir de aquí no paran de surgir conflictos entre los hermanos, que no hacen más que poner a Tommy entre las cuerdas una y otra vez. Y es que la promesa que se hizo años atrás de proteger a sus hermanos es la misma que ahora oscurece cada vez más su alma. Para evitar que sus hermanos lleven a cabo malas prácticas y se metan en líos, Tommy debe formar parte de una serie de actos en los que años atrás juró no volver a involucrarse. Se trata de la constante batalla que libran su interior y la adaptación al mundo que le rodea.

Joey “el helado”

Muchos espectadores que habitualmente se sienten atraídos por historias que cuentan la lucha de mafias verán aquí una buena serie con todos los ingredientes imprescindibles en el género. Por un lado los clanes que mantienen el poder en el territorio del barrio, por otro las nuevas generaciones que no tienen otra opción que unirse a ellos si quieren sobrevivir, el traspaso de poder entre unos y otros… Pero hay otros elementos en la trama ajenos al propio género que le dan a esta serie un punto de valor añadido. En este sentido, la nota de distinción la pone el personaje de Joey “el helado”. Aunque a priori este personaje comienza teniendo un rol secundario en la vida de los personajes principales, a lo largo de la trama cobra relevancia en cada uno de los acontecimientos que tienen lugar. Además, de cara al espectador el personaje de Joey se hace notar desde el principio ya que es el narrador de la historia. Cada capítulo comienza con el relato que hace este personaje desde la cárcel de todo lo que ha acontecido en los años anteriores y que lo han llevado a estar ahí. Con esta narración, Joey introduce un cariz sarcástico e irónico a la historia que será muy identificativo a lo largo de la temporada, y que se convierte en un hilo conductor que establece una comunicación directa con el espectador, dando algunas pistas sobre los puntos clave que se desarrollarán en el capítulo y lanzando preguntas como el “¿qué pasó?” que se convierte en un elemento recurrente en la mayoría de los episodios y que introduce el flash back que narra todos los acontecimientos pasados. Este elemento acentúa la posición de voyeur que tiene el espectador de la serie a la vez que plantea una serie de dudas al inicio de cada capítulo, que hacen que el espectador pueda descubrir por sí mismo qué es verdad y qué es mentira en la narración de la vida de los hermanos Donnelly.


¿Qué pasó?

The black Donnellys es una serie que, a priori, cuenta con todos los ingredientes para el éxito. Por un lado, cuenta con guionistas y directores con una gran experiencia en el audiovisual, como Paul Haggis o Robert Moresco, ambos con una trayectoria en cine a sus espaldas. También el director de fotografía, que retrata a la perfección el ambiente de la trama en cada plano y cuyo trabajo en The black Donnelys le ha servido de trampolín para trabajar con posterioridad en otras series de éxito como White Collar.

Por otro lado, tanto el guión como el diseño de los personajes están trabajados a partir de la ironía. El elemento irónico en este tipo de series en las que la trama se desarrolla en función de acontecimientos trágicos facilita al espectador el distanciamiento con la parte dramática de la historia. Pero no por ello se pierde la identificación del espectador con los personajes. Los personajes de The black Donnellys son personajes muy redondos, cuentan con todas las virtudes y defectos de las personas con las que el espectador se puede sentir identificado. Los personajes “buenos” se ven abocados al fracaso y la traición a sus principios. Los “malos” tienen una excusa en su pasado o su presente que justifica en cierta medida sus actos.

Sin embargo, estamos ante otro caso más de una serie que podría haber triunfado, pero que se canceló tras su primera temporada y pasó sin pena ni gloria ante la mirada de los espectadores.



lunes, 5 de septiembre de 2016

THE BLACK DONNELLYS


“El plan de Tommy era resolver las cosas con Dios y salvar lo que quedaba de su alma. El problema era que creía que lo lograría cuidando de sus hermanos. Ese era el gran plan que le metió en todos esos líos.”


jueves, 4 de agosto de 2016

PENNY DREADFUL




Ficha técnica



Título: Penny Dreadful
Guión: John Logan, Andrew Hinderaker, Krysty Wilson-Cairns
Director: John Logan, James Hawes, Damon Thomas, Brian Kirk, Paco Cabezas, Juan Antonio Bayona, Coky Giedroyc, Dearbhla Walsh, Kari Skogland, Toa Fraser
Año: 2014
País: Estados Unidos
Episodios: 27
Reparto: Eva Green, Josh Hartnett, Timothy Dalton, Harry Treadaway, Rory Kinnear, Billie Piper, Reeve Carney, Danny Sapani, Simon Russell Beale, Olivia Llewellyn, Olly Alexander, Alex Price, David Warner, Alun Armstrong, Hannah Tointon, Anna Chancellor, Helen McCrory, Gavin Fowler, Robert Nairne, Jonny Beauchamp
Productora: Showtime, Sky Atlantic, Neal Street Productions, Desert Wolf Productions
Fotografía: Xavi Giménez, Owen McPolin, P.J. Dillon
Música: Abel Korzeniowski
Género: Terror


Creator

Penny Dreadful es una serie de televisión emitida por primera vez en 2014 y que supone el debut de John Logan como guionista en series de televisión, aunque ya había trabajado en otros proyectos de estética y atmósfera similares, como la película musical Sweeny Todd, the demon barber of Fleet Street, dirigida por Tim Burton.

Penny Dreadful comienza con la búsqueda desesperada de la hija de Sir Malcom Murray, Mina, quién se piensa que ha desaparecido a manos de unas criaturas demoníacas. Sir Malcom forma un grupo en el que se encuentra Vanessa Ives, amiga de Mina, que recorrerá los rincones más recónditos del Londres del siglo XIX en busca de la chica. En este proceso los personajes tendrán que hacer frente a diferentes criaturas que están al servicio del mal.

Aunque al inicio de la serie parece que los protagonistas absolutos de la trama serán los miembros de la familia Murray, según avanzan los capítulos se revela un peso absoluto en la historia del personaje de Vanessa Ives, interpretado por Eva Green. Este es un personaje complejo desde el punto de vista del diseño de su psicología, su desarrollo y evolución se fundamentan en su lucha interna entre el bien y el mal, y el acecho constante que suponen para ella sus debilidades.  Es a través de este personaje donde se deja ver la constante lucha entre el bien y el mal, en la lucha entre el grupo formado por Murray y las criaturas contra las que luchan, que ponen a prueba constantemente la estabilidad emocional de Vanessa.

Otro de los puntos fuertes de la serie, y que establece un punto de conexión con el espectador a través del imaginario colectivo, es la aparición de personajes de la historia de la literatura readaptados a esta nueva trama. Estos personajes, entre los que se encuentran el doctor Frankestein, Dorian Gray y Drácula, guardan los aspectos más básicos de su diseño original. Pero a través de su adaptación en una historia con nuevas relaciones, y la adjudicación de nuevos obstáculos en su trayectoria vital, se pueden observar las diferentes caras de una misma moneda, las diferentes personalidades que residen en estos personajes. Otro de los personajes de la historia de la literatura que adquieren relevancia en la tercera temporada es el doctor Jekyll. Con el doctor Frankestein ya se había mostrado la dicotomía que está presente en la serie entre la fe y la ciencia. Con la llegada del doctor Jekyll se ponen de manifiesto los límites de la ciencia, tanto morales como límites reales en cuanto al conocimiento. Además, en la relación de ambos personajes, se crea un debate con respecto a las motivaciones que les pueden llevar a trabajar con la vida de las personas que ponen en sus manos al servicio de la ciencia y a las que despojan de todo atisbo de humanidad que pudieron tener en su vida anterior.


Such is our power


En esta serie el trabajo de fotografía es clave para hacer que el espectador se sumerja en el universo Penny Dreadful y se vea envuelto en esa atmósfera de misterio y terror que narra la trama. La imagen que se crea es muy similar a la que se mantiene en muchas otras obras ambientadas en el Londres del siglo XIX, como la mencionada anteriormente Sweeny Todd, the demon barber of Fleet Street, de Tim Burton. Nos encontramos ante un encuadre generalmente sombrío y oscuro, con predominancia de tonos azulados y con una iluminación lúgubre y misteriosa. Es una imagen muy cuidada y en la que se prioriza la relación entre la imagen y el guión. Ambos elementos se complementan y están en consonancia el uno con el otro, y esta es una de las claves que hace que una obra audiovisual sea buena. La imagen no es un mero complemento, sino que tiene una expresividad y narrativa propias que deben explotarse para que cada imagen brille junto con el resto de elementos.

En Penny Dreadful la imagen es cuidada hasta en el más mínimo detalle, y esto hace ver al espectador encuadres únicos que en ocasiones parecen lienzos, en los que ningún elemento es incluido en el cuadro al azar.


Por otra parte, el diseño de sonido es otra de las piezas que no se dejan al azar en esta obra. El trabajo de los elementos sonoros refuerza esa atmósfera envolvente que comienza con la imagen y que añade información emocional al conjunto de la obra. Pero, por comentar algún desajuste en este terreno, el elemento sonoro tiene en Penny Dreadful el inconveniente de que no se respetan los silencios en todo momento, lo que podría dar lugar a un mayor dramatismo, sino que estos son sustituidos por música. Una música que, en ocasiones, sobra y no aporta nada, sino que resta.


Such is our kingdom


La cabecera de Penny Dreadful es, como cabía esperar viendo el resultado de la serie, una obra maestra que merece un capítulo aparte. En ella se alternan breves planos que nos presentan a los personajes principales con otros planos que representan detalles que tienen relación con la trama de la serie, y que son los que más presencia tienen en la cabecera. Estos planos detalle muestran una vez más la lucha entre el bien y el mal, que funciona como hilo conductor de la trama.

A través de la cabecera se puede ver la historia que representa la trama de la serie, o más bien, la historia de la protagonista hasta su final.




En los primeros planos de la cabecera podemos ver como la fe en Dios que los personajes tenían comienza a decaer. Esto está representado en los planos de los crucifijos, siendo el plano del crucifijo bajo el agua el que tiene más peso en esta idea. Al ver que la ayuda de Dios no será suficiente, Vanessa Ives recurre a la brujería para protegerse. Esto lo representan el plano del escorpión, imagen que utiliza como amuleto la protagonista, y la imagen de las cartas. Estos primeros planos representan la crisis de fe de Vanessa.




Las criaturas empiezan a salir a la luz y acechan cada vez con más fuerza, respondiendo a la defensa que ejercen los trabajos de brujería perpetrados por Vanessa. Cada vez Vanessa sufre más heridas en su alma, lo que está representado a través de la flor de la que brotan gotas de sangre. Esta imagen representa el principio de la corrupción y decadencia de Vanessa,  y volverá a aparecer al final de la cabecera para representar su muerte.




Los planos descritos hasta ahora muestran la corrupción que invade a los hombres por criaturas que están por encima de la humanidad. En cada grupo de planos se presentan, no de forma azarosa, unos determinados personajes. Junto con los planos detalle que representan la dualidad entre el bien y el mal al comienzo de la cabecera aparecen los personajes que en la trama se encuentran amenazados por las criaturas del inframundo (Vanessa, Sir Malcom Murray y Ethan Chandler). El siguiente grupo de planos comienza con un plano detalle de la mano del doctor Frankestein abriendo un cadáver. Estas imágenes representan la parte de la historia en la que la depravación de los hombres se produce a causa sus propios actos, y no a manos de otros entes. Por ello, entre estos planos encontramos la presentación de personajes como el doctor Víctor Frankestein, Dorian Gray y Brona o Lili, como pasará a llamarse tras pasar por los experimentos de  Víctor. Estos personajes representan las consecuencias que puede sufrir el hombre que juega a ser Dios.




Finalmente, los últimos planos muestran cómo Vanessa queda atrapada en las redes del mal. Aquí vemos el fatal final de la protagonista en la taza que cae al suelo derramando toda la sangre de su interior, y a Drácula, culpable de este final, representado con el vuelo de los murciélagos.


Such is my kiss

Penny Dreadful es una serie que lo tiene todo para caminar hacia el éxito. Tiene elementos fantásticos que son contrarrestados para no sobrecargar la historia con unos personajes muy reales. Sus sentimientos son emociones muy aferradas al imaginario colectivo que hacen que la trama no sea puramente fantástica. La serie también cuenta con un muy buen reparto, una buena trama, una buena propuesta estética y una gran calidad técnica. 

¿Qué ha pasado entonces? Una serie con todos estos elementos no consigue los índices de audiencia esperados y se cancela con el final de la tercera temporada, aunque gran parte de los responsables de la serie aseguran que le había llegado su hora.

Aunque breve, ha sido intenso. Para los que hemos tenido el privilegio de verla se nos ha acabado una de las mejores series de terror de la época. Y para los espectadores españoles, también deja un buen sabor de boca saber que en esta serie han trabajado profesionales españoles como Bayona y Paco Cabezas.